Distintas organizaciones vecinales de City Bell mantuvieron el fin de semana un encuentro para poner en común la preocupación por la "falta de información pública" con respecto a la nueva bajada de la Autopista en esa localidad. Mientras tanto, en medio de los reclamos y las objeciones, la empresa AUBASA presentó un plan de reforestación en la zona.
"La convocatoria surgió ante la preocupación que genera el avance de una obra de gran magnitud sin que la comunidad haya recibido información pública suficiente sobre sus características, alcances e impactos", plantearon los asambleístas.
"Expresamos nuestra preocupación e incertidumbre por los posibles impactos hidráulicos en una zona con antecedentes de graves inundaciones y por las consecuencias que podría generar una obra por la que se proyecta la circulación de entre 35.000 y 50.000 vehículos diarios", ampliaron.
"Todo ello sin que la comunidad conozca el proyecto definitivo, los estudios técnicos y ambientales actualizados ni las medidas previstas para prevenir o mitigar sus impactos", indicaron.
Los asambleístas alertaron que "el inicio de la obra ya está modificando nuestra vida cotidiana. Grandes movimientos de tierra, circulación permanente de maquinaria pesada, polvo, vibraciones y preocupación por rajaduras en algunas viviendas forman parte de la realidad diaria de quienes vivimos en los barrios directamente afectados, mientras las autoridades responsables de la obra continúan sin brindar información pública suficiente sobre sus características, alcances e impactos. NADA."
"Manifestamos también nuestra preocupación por los posibles impactos sobre el Parque Pereyra Iraola, Reserva de Biosfera reconocida por la UNESCO (la traza de la Autopista la atraviesa); por las modificaciones que experimentará la circulación en toda la Zona Norte; y por la contradicción que representa una inversión de esta magnitud en barrios que todavía carecen de obras esenciales como agua potable, cloacas, gas, desagües y mantenimiento de calles", advirtieron en el documento.
Por su parte, AUBASA, la empresa que administra la Autopista, explicó que "el proyecto contempla la ejecución de 2,1 kilómetros de nuevo trazado con doble sentido de circulación, la construcción de pasos sobre las vías del Ferrocarril Roca y los arroyos Martín y Carnaval, además de un terraplén que permitirá optimizar el acceso y la integración de la infraestructura vial".
Remoción y reforestación
La compañía informó que "en el marco del avance de la obra, y particularmente de las tareas que se desarrollan sobre el Camino Centenario, fue necesario intervenir parte del arbolado ubicado dentro del área de ejecución".
"Esta intervención responde exclusivamente a requerimientos técnicos del proyecto y se lleva adelante bajo estrictos criterios ambientales y en cumplimiento de toda la normativa vigente", explicaron.
"Los ejemplares que serán removidos corresponden, principalmente, a especies exóticas e invasoras, como Acacia negra (Gleditsia triacanthos) y distintas variedades de Eucalyptus, las cuales no presentan un valor ambiental significativo dentro del ecosistema local. La selección se realizó priorizando la conservación de especies nativas y minimizando el impacto sobre el ambiente", detallaron.
Con el plan se busca una restitución ambiental: "Incrementar la tasa de reposición de tres a cinco ejemplares de especies nativas por cada árbol removido, fortaleciendo así la compensación ambiental de la intervención", explayaron.
El plan incorpora además la plantación de especies arbustivas nativas que contribuirán a mejorar el funcionamiento ecológico del área y consolidar una propuesta paisajística integrada al entorno.
"El objetivo es desarrollar un concepto de 'camino parque', donde la nueva infraestructura vial conviva con espacios verdes de mayor calidad ambiental, favoreciendo una integración armónica entre la obra y el paisaje", remarcaron.
En concreto, comunicaron, "se prevé la implantación de un total de 286 ejemplares entre árboles y arbustos".
SUSCRIBITE a esta promo especial