El escenario comercial de La Plata muestra signos claros de desgaste. De acuerdo con el último Índice de Expectativas Empresariales elaborado por el Laboratorio de Desarrollo Sectorial y Territorial de la Facultad de Ciencias Económicas de la UNLP, las proyecciones del sector privado local registraron en julio de 2026 un deterioro del 7% en comparación con el trimestre anterior y una caída del 6% en términos interanuales, ubicando el indicador general en 43 puntos.
El cambio de clima responde a una transformación en las urgencias del sector que incluye a empresas del comercio y los servicios. Mientras la preocupación por la inflación se desplomó durante el segundo trimestre del año, la falta de demanda y el incremento en los costos operativos -impulsados principalmente por la suba en las tarifas de servicios y la presión impositiva- pasaron a concentrar las mayores alarmas de comerciantes y proveedores de servicios.
Aunque las expectativas sobre las ventas se mantienen por encima del promedio general, sufrieron una evidente desaceleración. En el estudio, el 43% de los encuestados prevé una mejora en su nivel de facturación frente a un 15% que anticipa una reducción. De este modo, el saldo positivo descendió a 28 puntos, quedando por debajo de las mediciones previas.
INVERSIÓN Y PERSONAL, LO PEOR
El panorama más complejo se observa en la disposición a realizar desembolsos y en el mercado de trabajo. En materia de inversión, si bien un 17% de los empresarios planea efectuar gastos de capital y un 3% contempla reducir sus activos, el saldo neto del 14% representa el guarismo más bajo desde julio de 2022.
Paralelamente, las proyecciones sobre la dotación de personal alcanzaron su mínimo desde la pandemia: apenas un 5% de las empresas prevé contratar trabajadores en los próximos meses, mientras un 4% anticipa recortes.
La lectura del informe confirma que la estabilidad de precios, despojada del acompañamiento del consumo masivo y afectada por costos fijos en alza, comenzó a mellar el optimismo que el empresariado platense sostuvo durante los últimos años.
UN CAMBIO QUE SORPRENDE
Agustín Lódola, director del Laboratorio, le dijo a este diario sobre los números: “Me sorprendió el cambio de tendencia. Hasta hace poco, a pesar de la caída de ventas, las expectativas se mantenían optimistas. Los empresarios creían que era algo momentáneo y que la caída en ventas tal vez era algo necesario para corregir, pero después de 14 trimestres de caídas, el empresario platense parece que se cansó”.
Por otra parte, el investigador evaluó que “lo más grave es la caída en la expectativa de inversión”, dijo y detalló que “la inversión es el futuro. Por lo tanto, los empresarios no ven el futuro claro”.
SUSCRIBITE a esta promo especial