“Sigue todo igual. A algunos le tiraron 100 metros cúbicos más. Suele haber gas algunas horas y después no hay más. A la gente que labura, los complica. Es una vergüenza”. Quien habla, en diálogo con EL DIA es Juan Carlos Basílico, presidente de la Federación de Entidades de Combustible de la Provincia de Buenos Aires. Desde su entidad enviaron una carta al ministro de Economía y al gobernador para plantear la situación. “Están haciendo política y la gente está sufriendo el frío”, advirtió Basílico, y aseguró que para el año que viene piensan pedirle al presidente de la Nación una inversión directa en el sector.
Asimismo, agregó: “El sábado recorrí estaciones de servicio y están todas iguales. Hasta ahora, la situación es similar a la de semanas anteriores. Castigan a las estaciones de servicio”, expresó.
En tanto, sobre lo que viene, dijo: “Mientras siga haciendo este frío, seguirá igual o va a ser peor. Recién empezó el invierno. El año que viene las cámaras, las federaciones tienen que trabajar juntas y ponerse firmes, por lo menos en la provincia de Buenos Aires”.
Lo cierto es que, aunque el problema no es exclusivo de La Plata. -Basílico enumeró que las seis filiales que la Federación tiene en la provincia, como Tandil, Olavarría, Bahía Blanca, por nombrar algunas, atraviesan restricciones similares-, “la capital bonaerense es la más castigada”, sentenció.
Según el presidente de la Federación, los dueños de las estaciones le hacen siempre la misma pregunta: ¿Mejorará la situación? Su respueta es que “puede empeorar. Depende del frío”, manifestó.
TAXIS VARADOS
Juan Carlos Berón es secretario del Sindicato Unión Conductores de Taxis de La Plata. Su diagnóstico es más específico: “La mitad de los taxis que intentan cargar GNC puede hacerlo y la otra mitad no”, analizó en diálogo con este diario.
El acuerdo con el municipio preveía surtidores exclusivos para taxis y remises en las estaciones de servicio. Según Berón, esa condición solo se cumple en una, ubicada en 19 y 72. En el resto, taxis y particulares comparten la cola, y cada estación tiene un tope de 2.000 metros cúbicos, equivalente a unos 70 autos. “Te imaginás que la mayoría queda sin poder cargar GNC”, planteó.
Por eso el gremio avanza con denuncias penales (según declaró Berón) contra Camuzzi y contra las estaciones que no respetan la ordenanza de surtidores exclusivos. “El municipio se comprometió y no cumple; las estaciones de servicio también se comprometieron y tampoco cumplen”, sostuvo.
Berón describe la rutina de sus compañeros: salir a las 4 o 5 de la mañana, hacer una cola de tres horas y, muchas veces, no llegar a cargar.
En tanto, desconfía del argumento oficial sobre la restricción: “Fuera del radio de la ciudad de La Plata, todas las estaciones de servicio funcionan normal. Digo, fuera de la ciudad de La Plata, ¿no hay hogares? ¿No hay gente?”. Para el dirigente, la explicación sobre priorizar el consumo residencial no alcanza para justificar por qué el corte se concentra en el casco urbano platense.
“Nosotros somos transporte público de pasajeros municipal y dependemos netamente del municipio. La ciudad de La Plata es del municipio, el municipio es de La Plata y ellos tienen que cuidar al transporte público que somos nosotros. Y no lo hacen”, concluyó.
LA VERSIÓN DE CAMUZZI
Desde la distribuidora confirmaron una leve flexibilización: “Por ayer y hoy se les dio 50% de la capacidad contratada. Es decir que tienen algo de volumen”. No obstante, no hay certezas sobre lo que viene: “Mañana vemos cómo sigue el clima. De eso dependemos”, añadió
Ese mismo condicionante alcanzó estos días a un sector productivo puntual: dos fábricas de ladrillos huecos de la ciudad, que habían quedado en consumo cero, fueron autorizadas a utilizar una mínima parte de gas para sostener sus máquinas encendidas.
El fenómeno excede a la coyuntura del frío. La región concentra buena parte del parque de vehículos convertidos a GNC de la provincia, en un esquema donde taxis, remises y choferes de aplicaciones dependen del combustible más barato para sostener su actividad. La brecha de precios frente a la nafta -y el costo cada vez más alto de una conversión- explican por qué, pese a los cortes, el gas natural comprimido sigue siendo, para buena parte del Gran La Plata, la única alternativa posible.
SUSCRIBITE a esta promo especial