La comunidad educativa de la Escuela Nº 27 de Villa Elvira, ubicada en calle 3 entre 611 y 612, deberá afrontar una nueva semana con un esquema especial de asistencia debido a las dificultades edilicias que atraviesa el establecimiento.
La falta de espacios adecuados y los problemas de calefacción obligaron a las autoridades a diagramar nuevamente una rotación de cursos, por la cual no todos los alumnos podrán concurrir presencialmente durante los cinco días de la semana.
La situación se arrastra desde la semana pasada y mantiene en alerta a las familias, que reclaman una solución para que la totalidad de los estudiantes pueda desarrollar sus actividades con normalidad. De acuerdo con lo planteado por los familiares, la escuela dispone actualmente de solo dos aulas que reúnen condiciones adecuadas, mientras que otros sectores no pueden utilizarse normalmente por problemas edilicios.
"La situación lleva un tiempo ya, varios salones se encuentran con las paredes rotas y solo dos grados asisten por día", explicaron a este medio. Además, explicaron: "Cuando no tienen clases no les dan ningún material y si quieren entrar a la escuela no los dejan".
En este contexto, las autoridades elaboraron un nuevo cronograma para organizar el uso de los espacios disponibles durante la semana del lunes 31 de agosto al viernes 4 de septiembre. El esquema contempla diferentes grupos de alumnos que concurrirán en cada turno, mientras otros deberán permanecer en sus casas.
De esta manera, el cuadro establece una rotación permanente de los cursos para poder distribuir los espacios disponibles y sostener la actividad escolar en las aulas que actualmente se encuentran en mejores condiciones.
Una situación que se mantiene y afecta a las familias
Un nuevo cronograma volvió a evidenciar las dificultades que atraviesa el establecimiento para garantizar una jornada escolar normal para todos sus alumnos. La problemática no se limita solo a la falta de aulas sino que también a la ausencia de calefacción en distintos sectores del edificio.
La consecuencia es que la disponibilidad de los salones termina determinando la asistencia de los estudiantes. Mientras algunos cursos concurren a la escuela, otros deben quedarse en sus casas y esperar el día que les corresponde dentro del esquema establecido.
Para las familias, esta dinámica representa una dificultad que excede la organización interna de la institución. La alternancia implica modificar las rutinas de los hogares, especialmente para quienes deben compatibilizar el cuidado de sus hijos con sus obligaciones laborales, además de generar preocupación por la continuidad pedagógica.
"No puedo trabajar, se quedan en casa y me tengo que encargar de cuidarlos", expresó una madre afectada por esta problemática que lleva largas semanas. Y agregó: "Mientras su padre trabaja yo me quedo al cuidado, sino no hay quien les cocine, cuide o lleve al médico si se enferman".
El reclamo apunta a que puedan realizarse las obras necesarias para recuperar los espacios que hoy no se encuentran en condiciones, solucionar los problemas de calefacción y permitir que todos los cursos vuelvan a tener presencialidad sin necesidad de recurrir a un sistema de rotación.
SUSCRIBITE a esta promo especial