El avance de las tecnologías aplicadas a la salud abrió un nuevo debate en la Región. Frente al avance de la atención a distancia implementada por IOMA y la incorporación de estaciones de videoconsulta en los Centros de Atención Primaria de la Salud (CAPS) por parte de la Municipalidad, el Colegio de Médicos de la provincia de Buenos Aires dejó en claro que nunca debe sustituir el contacto presencial.
A través de un comunicado institucional, la entidad colegiada valoró los esfuerzos por acercar prestaciones médicas (como clínica médica, pediatría y herramientas de triage) a barrios con acceso dificultoso a los hospitales, pero subrayó que el acto médico tradicional sigue siendo el pilar de la medicina.
"La consulta presencial es irremplazable. El interrogatorio, el examen físico, la observación directa y el contacto personal entre médico y paciente son elementos esenciales para arribar a un diagnóstico correcto y establecer el tratamiento correspondiente", remarcaron desde la institución.
Para las autoridades del Colegio de Médicos, la tecnología puede resultar útil para controles específicos o primeras evaluaciones en situaciones puntuales. Sin embargo, advirtieron que "no pueden equipararse a una consulta médica integral ni convertirse en un sustituto".
El eje central del reclamo médico se concentra en la seguridad del paciente y en evitar que la modernización vulnere la calidad del acto sanitario. Desde la entidad alertaron que una evaluación incompleta por pantalla puede derivar en errores diagnósticos y terapéuticos graves.
Frente a ello, la institución exigió definir criterios profesionales unificados que establezcan cuándo una dolencia puede resolverse a distancia y en qué casos es obligatoria la atención en consultorio. "La incorporación de tecnología debe estar al servicio de la atención médica y no reemplazarla. Cualquier innovación dentro del sistema sanitario debe tener como prioridad absoluta la seguridad del paciente", sentenciaron.
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