La 52ª Peregrinación a Luján volvió a movilizar este sábado a una multitud que emprendió el tradicional recorrido desde el Santuario de San Cayetano, en el barrio porteño de Liniers, hasta la Basílica.
La Imagen Peregrina de la Virgen partió oficialmente cerca de las 10 para encabezar el trayecto de casi 60 kilómetros, aunque numerosos participantes habían comenzado a caminar durante la madrugada, en medio de las fuertes tormentas que afectaron al Área Metropolitana de Buenos Aires.
Pilotos, paraguas y ropa impermeable dominaron las primeras horas de la jornada. Poco después del mediodía, las precipitaciones cesaron y mejoraron las condiciones para quienes continuaban avanzando hacia Luján.
La peregrinación se realiza bajo el lema “Madre, en tu abrazo nos reconocemos hermanos” y tendrá uno de sus momentos centrales este domingo a las 7, cuando el arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, presida la misa principal en la Basílica.
Desde Liniers, la peregrinación atraviesa distintos puntos del oeste del Conurbano y los municipios de Tres de Febrero, La Matanza, Morón, Ituzaingó, Merlo, Moreno y General Rodríguez antes de ingresar a Luján.
Familias, grupos de amigos, jóvenes y comunidades parroquiales forman parte de la columna, a la que también se incorporan personas desde diferentes puntos del trayecto.
Para algunos, la preparación comenzó semanas antes, con entrenamientos y caminatas para afrontar el esfuerzo físico. Otros participan para cumplir una promesa, agradecer, pedir por familiares o mantener una tradición que atraviesa generaciones.
La magnitud de la convocatoria obligó a desplegar un importante dispositivo de seguridad, salud, asistencia e hidratación durante todo el recorrido.
El operativo incluye efectivos policiales de distintas áreas, patrulleros, motos, caballos, un helicóptero y drones de monitoreo. También se instalaron torres de iluminación y se desplegó personal de Defensa Civil y agentes para realizar controles de tránsito.
Promesas y agradecimientos
Detrás de la multitud aparecen historias personales atravesadas por la fe, el agradecimiento y los desafíos.
Graciela Aguilar, de 50 años, peregrina todos los años desde 2012. Esta vez volvió a caminar para pedir por su familia y por cuestiones laborales. Jessica López se sumó por tercer año consecutivo junto con su hermana, mientras que Alfredo Salazar, de 58 años, participa por 17ª vez acompañado por un grupo de su parroquia.
Mariana, Daniela y Micaela Fink, tres hermanas de Entre Ríos, realizaron por primera vez la peregrinación. Viajaron seis horas en tren hasta Buenos Aires y comenzaron a caminar desde San Cayetano a las 23.30.
Después de atravesar una noche de agua, cansancio y ampollas, llegaron a Luján cerca de las 15.30 e ingresaron a la Basílica.
La expectativa por León XIV
La próxima visita del papa León XIV a la Argentina también está presente durante la peregrinación. A lo largo del camino pudieron verse banderas con la frase “Papa León XIV, te estamos esperando”.
La llegada del pontífice al país está prevista entre el 8 y el 11 de noviembre y su agenda contempla una misa en la Basílica de Nuestra Señora de Luján durante la última jornada de su visita.
La peregrinación se realiza de manera ininterrumpida desde 1975. La primera edición tuvo lugar el 25 de octubre de aquel año, cuando un grupo de jóvenes partió desde Liniers bajo el lema “La juventud camina a Luján por la Patria”.
Con el paso de las décadas, aquella convocatoria se convirtió en una de las principales manifestaciones populares de fe del país y este fin de semana vuelve a reunir a personas que llegan para agradecer, pedir, cumplir promesas o sostener una tradición que ya supera el medio siglo.
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