Paseadores, cuidadores, peluqueros y hasta pastelerías con productos aptos para animales. El universo de servicios para mascotas se expandió en los últimos años y las llamadas “niñeras” para perros y gatos son uno de los rubros que más terreno ganaron.
Se trata de personas que se acercan a los domicilios particulares para cuidar a las mascotas mientras sus dueños no están. Las alimentan, limpian sus espacios y, sobre todo, les hacen compañía. Para eso, los tutores les confían las llaves de sus casas y les permiten ingresar para mantener la rutina de sus animales durante sus ausencias.
La comodidad de permanecer en su propio territorio es uno de los principales motivos por los que este servicio se convirtió en una alternativa cada vez más elegida, especialmente entre mascotas que no se adaptan fácilmente a las guarderías.
“Nosotros visitamos a las mascotas en sus casas para mantener la comodidad y seguridad que sienten estando en su hogar, ya que a muchos animales no les gusta ir a guardería”, explicó Catalina, a cargo de un servicio de cuidadores que funciona en la Ciudad desde 2018.
Además de alimentar a los animales y limpiar sus heces, gran parte de su labor radica en acompañarlos. “El mayor tiempo de la visita se lo dedicamos a la compañía, juegos y caricias, siempre respetando la personalidad de cada mascota. Si es muy sociable y juguetona, interactuamos con ella; si es más reservada o tímida, le dejamos su espacio. Es importante para nosotros que estén cómodas con nuestra presencia”, detalló Catalina.
Que perros y gatos dejaron de ocupar un lugar secundario en las familias no es ninguna novedad. Para muchos, su bienestar se volvió una prioridad y, a la hora de viajar o ausentarse durante varios días, ya no alcanza con dejarlos en cualquier lugar. La posibilidad de que permanezcan en su casa, rodeados de sus objetos y rutinas habituales, aparece como una alternativa para reducir el estrés.
Quizás uno de los aspectos más llamativos del servicio sea precisamente el nivel de confianza que implica.
Los cuidadores no solo quedan a cargo de los animales, sino que también ingresan a sus hogares mientras sus dueños están ausentes.
“Entiendo que hay que generar confianza, por eso me presento antes, le muestro referencias y el boca en boca ayuda mucho. Porque la persona no solo te está dejando al animal, que es un miembro más de la familia, sino también la llave de su casa”, apuntó Nicolás, quien comenzó como paseador de perros y actualmente se dedica exclusivamente a visitar mascotas en sus hogares.
Ese vínculo comienza a construirse incluso antes de la primera visita. Durante el encuentro previo, los tutores cuentan en detalle la rutina de la mascota: dónde está su comida, los elementos de limpieza y sus juguetes, si necesita alguna medicación y qué espacios de la casa suele utilizar. También se acuerda qué sectores del domicilio podrá utilizar el cuidador durante las visitas.
Pero además de la comodidad tanto para dueños como para mascotas el servicio se impone también en el bolsillo. Es que tiene un valor considerablemente menor que las viejas conocidas guarderías caninas.
Según un relevamiento de EL DIA el servicio de cuidadores a domicilio ronda en los 15 mil pesos por visita, valor que puede variar según la cantidad de animales o si la mascota requiere cuidados especiales que demanden más tiempo.
Como referencia, las guarderías caninas consultadas para este tipo de estadías tienen tarifas que oscilan entre los $35.000 y $50.000 por noche, según el establecimiento y los servicios incluidos.
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