La convivencia cotidiana en un barrio de La Plata quedó alterada desde hace más de un mes debido a una persistente pérdida de agua combinada con un desborde cloacal que se extiende desde la zona de la calle 66 y Plaza Matheu.
Marisa Álvarez, vecina damnificada del sector, expresó la preocupación generalizada de las familias del lugar ante la falta de respuestas institucionales: los reiterados reclamos formales presentados ante la empresa prestadora del servicio, ABSA, no recibieron ningún tipo de contemplación ni solución hasta el momento.
El cuadro de situación genera extrema preocupación debido a las condiciones de salubridad pública. Según advirtieron los residentes, el líquido acumulado en las inmediaciones es tóxico y representa un foco constante de transmisión de enfermedades. La problemática se traslada de forma directa al interior de los hogares, ya que el efluente cloacal ingresa permanentemente a las viviendas arrastrado por las zapatillas de los peatones y por las ruedas de los vehículos particulares que circulan por el lugar.
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