Los relatos son estremecedores. Corresponden a nenes de entre 6 y 10 años de la Escuela Mosconi de Ensenada, que señalan a un docente por conductas impropias de su condición de educador. “Es medio malo. A veces cuando se enoja nos pone cinta en la boca”, se escucha decir a uno de ellos. “Nos revolea la cartuchera arriba de un mueble”, contó otro. “El profe me agarró, me llevó adonde los encinta a todos y me dejó las manos marcadas”, manifestó un tercer chiquito. Y hay muchos más audios, decenas, siempre con la misma matriz de aparentes malos tratos. Incluso aseguran que muchos alumnos llegaron al extremo de hacerse pis o caca encima, porque “no los dejaba ir al baño. Una locura”, indicó una madre indignada.
En ese contexto, el miércoles empezó el conflicto y ayer directamente hubo situaciones de furia descontrolada por parte de integrantes de la comunidad educativa, que llegaron al establecimiento (Nº 13) en Joaquín V. González y Camino General Mosconi con ánimo de respuestas y algo más.
De acuerdo a lo que pudo saber este diario, primero intentaron obtener alguna explicación por parte de los directivos y después hubo varias personas que llegaron hasta la propia dirección del centro escolar en busca del domicilio del profesor. Querían ir a buscarlo.
Si bien intervino la fuerza de seguridad, el dato de alguna forma se filtró, incluso lanzaron una especie de cacería en redes sociales, y una turba enajenada partió hacia un sector de la localidad de El Dique hasta llegar a la puerta de su casa.
El acusado dicta actividades vinculadas con las artes y reside junto a su madre, una persona de edad avanzada, de acuerdo a lo indicado por voceros del caso.
Con gran esfuerzo, un cordón de efectivos policiales se paró delante de la propiedad para contener a los más exaltados, pero era tal la tensión del momento, los insultos, que los efectivos optaron por sacarlo del lugar en un patrullero rumbo a una locación que no trascendió. Sí que pertenecería a un allegado.
La salida del móvil fue acompañada bajo una cortina de gruesos epítetos y algún que otro objeto volador, aunque no se registraron heridos ni daños.
Después, ya que un poco más de calma, comenzó el desfile en la comisaría primera, donde se empezaron a recoger las denuncias, todo a partir de los dichos de los alumnos.
REACCIÓN
En ese contexto, la seccional local de SUTEBA convocó a un paro docente distrital de 36 horas que comenzó ayer y se extenderá durante toda la jornada de hoy.
La decisión del gremio se produjo después de una jornada marcada por denuncias, reclamos de familias y los referidos episodios de violencia dentro y fuera del colegio.
Como se mencionó, varios padres y madres se habían presentado en la escuela luego de realizar una denuncia policial vinculada a presuntas situaciones de maltrato que habrían sufrido algunos estudiantes.
Según los informantes, el conflicto se había iniciado a partir de testimonios de alumnos que señalaron situaciones presuntamente ocurridas dentro del establecimiento.
Entre los relatos mencionados aparecen acusaciones contra un docente y episodios en los que estudiantes habrían sido amordazados con cinta adhesiva y privados de utilizar el baño. También refirieron situaciones confusas con un esqueleto que se encuentra dentro de uno de los espacios de la escuela, donde los chicos presuntamente eran obligados a arrodillarse.
A raíz de estas denuncias, las familias concurrieron a la institución para reclamar explicaciones.
La situación terminó derivando en momentos de extrema tensión, con gritos y agresiones hacia integrantes del Equipo de Orientación Escolar y directivos, de acuerdo con los testimonios recogidos tras lo ocurrido.
Frente a este escenario, SUTEBA Ensenada anunció una medida de fuerza bajo la consigna “¡Basta de violencia en las escuelas!”.
Desde el sindicato repudiaron los hechos ocurridos en la Primaria N° 13 y remarcaron que los conflictos dentro de las instituciones educativas no deben resolverse mediante episodios de violencia. Además, la organización gremial llamó a realizar una “profunda reflexión” a todos los integrantes de la comunidad educativa y destacó el rol de las escuelas como espacios destinados no solamente a la enseñanza, sino también al cuidado y a la construcción de vínculos.
El docente quedó apartado de sus funciones, mientras se investigan todas las denuncias
Mientras tanto, el episodio continúa bajo investigación para establecer con precisión qué ocurrió dentro de la institución y determinar las responsabilidades correspondientes.
La situación generó preocupación entre las familias y docentes de la comunidad educativa de Ensenada.
El docente, se indicó, ya fue separado preventivamente de sus funciones y se aguardará el dictamen incluso de la Cartera educativa.
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