En las últimas horas, frentistas y transeúntes de la zona de calle 55 entre 10 y 11 manifestaron su preocupación tras el colapso de partes de un balcón sobre la vereda, en una cuadra caracterizada por un intenso flujo diario de niños y familias por la presencia de una sede del nivel inicial de la Escuela Italiana.
El desprendimiento de mampostería en un edificio cuya antigüedad se estimaba en un siglo, volvió a encender la alarma sobre la seguridad edilicia y el riesgo para el tránsito peatonal en la Ciudad.
Según reportaron los vecinos, diversos pedazos de escombros cedieron desde la estructura del edificio y terminaron desperdigados sobre la acera.
Si bien los restos cayeron hacia un costado para liberar el paso peatonal, la comunidad educativa y los transeúntes reclaman una rápida intervención técnica para evitar daños mayores, sobre todo durante los picos de circulación en el ingreso y egreso escolar.
El hecho reaviva la inquietud por una problemática recurrente en el casco urbano de La Plata.
En los últimos meses se registraron antecedentes similares en distintas arterias céntricas, donde el deterioro acumulado, las filtraciones de humedad o la falta de mantenimiento periódico en fachadas y balcones derivaron en sorpresivas caídas de escombros hacia la vía pública. Uno de esos casos ocurrió en octubre pasado en 10 entre 54 y 55, a metros de la nueva situación de emergencia.
Estos eventos representan un peligro latente para los transeúntes y ponen bajo la lupa la habitabilidad de los edificios, las inspecciones municipales y el compromiso de los consorcios con la conservación. En calle 55, los vecinos exigen medidas de protección urgentes antes.
SUSCRIBITE a esta promo especial