En la esquina de diagonal 77 y la calle 2, uno de los semáforos quedó recostado sobre las baldosas de la vereda. Luego de haberse caído por un gran deterioro de su material en la base, los cables quedaron descubiertos y próximos a cualquier contacto de algún peatón o mascota que circule por el lugar.
Posiblemente afectado por el roce de un vehículo o de un transeúnte, el semáforo seguía funcionando. Sin embargo, al tratarse de un cruce donde confluye la circulación de la Diagonal 77 y las calles 2 y 49, existían confusiones en los conductores a la hora de avanzar o detener la marcha.
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