El estado de la calle 18 entre 518 y 520 encendió las alarmas de los frentistas en Ringuelet, a metros de la planta de la VTV y del galpón operativo de la empresa ESUR de 19 y 520. Las quejas se concentran en el deterioro estructural del mejorado, la falta casi total de alumbrado público —con apenas una luminaria en toda la cuadra— y el colapso sistemático del sistema de desagüe, un problema que empeora severamente durante cada jornada de lluvia y complica la circulación peatonal y vehicular en toda la zona.
El malestar crece ante la falta de intervenciones integrales. "Las zanjas están totalmente tapadas de tierra, pasto y basura. Cuando reclamamos vienen, cierran los bordes y se van, pero no destapan y mucho menos hacen el zanjeo con la caída correspondiente y cuando llueve desborda todo el agua", señalaron los frentistas afectados, quienes remarcan que la esquina de 18 y 520 "está completamente destrozada". Según denuncian en el barrio, las maniobras de los camiones de recolección de residuos que dan la vuelta manzana para salir a la avenida 520 terminaron por transformar la arteria en un barrial intransitable, sumado al peligro que genera el tránsito pesado a gran velocidad.
Frente a esta situación, la comunidad pide una respuesta urgente antes de que las lluvias vuelvan a anegar sus viviendas. "El barrio está abandonado", lamentan los vecinos, quienes piden obras de mejorado asfáltico, limpieza de zanjas y colocación de nuevos puntos de luz para garantizar la seguridad en el cuadrante.
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