Una joven de La Plata, llamada Macarena Saupe, decidió hacer pública una experiencia que, según su relato, comenzó con un tratamiento estético que buscaba resaltar sus pecas naturales y terminó derivando en un prolongado proceso para intentar eliminar marcas que aparecieron en su rostro.
Según explicó, el procedimiento se realizó el 30 de abril de 2024 en un establecimiento ubicado en la zona de 53 y 19. De acuerdo con lo que contó la joven, había concurrido con la intención de realizarse una micropigmentación sutil para realzar sus pecas, pero el resultado no fue el esperado. Tras la intervención, asegura que aparecieron puntos, círculos y líneas negras en distintas partes de su cara.
Con el paso de los días, las marcas no desaparecieron como esperaba. Según explicó, comenzó entonces a consultar con diferentes profesionales, quienes le indicaron que el pigmento había sido colocado a una profundidad mayor a la habitual para una micropigmentación, al punto de requerir sesiones de láser para intentar retirarlo.
La situación, sostiene, también le provocó lesiones en el rostro, entre ellas daños en vasos sanguíneos. A partir de ese momento comenzó un proceso que, más de dos años después, todavía no terminó.
En un primer momento, Macarena asegura que buscó resolver el problema de manera privada y que mantuvo contacto con la persona responsable del establecimiento. Según su versión, recibió el compromiso de que se afrontarían las sesiones de láser necesarias para retirar las marcas.
Sin embargo, ese acompañamiento no habría continuado como esperaba. La joven sostiene que solamente recibió ayuda para una primera sesión y que luego tuvo que hacerse cargo de los costos del tratamiento.
La joven decidió exponer su experiencia en redes sociales el 6 de agosto. A partir de la publicación de videos y registros del caso, su historia comenzó a circular y recibió numerosos mensajes de usuarios que siguieron su situación.
En una de sus publicaciones más recientes, Macarena volvió a cuestionar a quienes considera responsables y aseguró que conserva mensajes, grabaciones y otros registros vinculados con lo ocurrido desde el comienzo del conflicto. También cuestionó que, pese a su pedido, no se hayan cubierto los gastos correspondientes a las sesiones de láser que necesita realizar.
En ese mismo mensaje, afirmó que no pretende continuar afrontando sola el costo de un tratamiento que, según sostiene, se originó a partir de un procedimiento diferente al que había solicitado.
Más allá de la exposición en redes, Macarena continúa con las sesiones destinadas a reducir y eliminar progresivamente las marcas. Según explicó, el tratamiento todavía requiere tiempo y no tiene certeza sobre cuánto demorará en recuperar el aspecto que tenía antes del procedimiento.
Su caso volvió a poner en discusión los riesgos asociados a determinados tratamientos estéticos y la importancia de conocer quiénes los realizan, qué productos utilizan y cuál es la formación de los profesionales antes de someterse a una intervención. Macarena, por su parte, sostiene que su objetivo al contar públicamente lo ocurrido es advertir a otras personas para que tomen mayores precauciones antes de realizarse procedimientos similares.
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