Vecinos de Tolosa y el Casco comienzan a recuperar la tranquilidad sonora y visual en sus calles tras una extensa etapa de 11 días en los que primero no hubo luz y luego volvió, con cortes y mucho ruido de los motores que a generan en la calle. La distribuidora Edelap inició el proceso de retiro gradual de los grupos electrógenos de gran porte que habían sido instalados en puntos estratégicos de la localidad para sostener el suministro durante las tareas de recuperación en la red de media y alta tensión, afectada por el incendio en la subestación de Tolosa (9 y 527), el lunes 17.
La medida representa un respiro para las familias de la zona, que convivieron durante semanas con el zumbido constante de los motores y la presencia permanente de equipamiento pesado en la vía pública.
La remoción de los equipos se efectúa de manera escalonada a medida que las nuevas celdas de distribución y el tendido subterráneo reemplazante entran formalmente en operaciones. Según pudo saber este diario, las maniobras de empalme final y calibración del sistema requieren interrupciones programadas en sectores acotados, por lo cual se coordinaron esquemas de trabajo durante horarios de menor consumo para minimizar el impacto en la rutina diaria de los usuarios.
Elsa López, vecina de 527 entre 5 y 6, buscaba ayer información oficial sobre un nuevo corte de luz en su casa, desde las 14. Ya en el final de la tarde, la situación generaba temor entre los vecinos por posibles hechos de inseguridad. “No sabemos cómo sigue todo esto. Hay desinformación sobre lo que está sucediendo”, manifestó.
Según datos que circularon entre vecinos, la empresa había anunciado un corte a raíz de las maniobras mencionadas, de 8 a 12, en el área de 511 a 526, entre 7 y 25.
Desde la prestataria del servicio mantuvieron una postura de cautela respecto al comportamiento de la red durante las próximas semanas. Si bien la infraestructura renovada incrementa la capacidad nominal de transporte y mejora la flexibilidad operativa ante fallas mecánicas, la estabilidad definitiva dependerá en gran medida de la evolución de la demanda energética en las jornadas de mayor exigencia climática. En este sentido, se advirtió que la red aún transita una fase de asentamiento técnico y monitoreo continuo, por lo que no se descartan fluctuaciones ocasionales o cortes preventivos puntuales mientras se completan las pruebas de carga.
El despliegue original de 20 unidades móviles de generación había sido dispuesto como una solución provisoria para evitar un colapso generalizado en el nodo Tolosa durante las obras de modernización de la Subestación local. Esos dispositivos permitieron abastecer a miles de hogares a lo largo del plan de obras, aunque su presencia generó recurrentes reclamos por ruidos molestos, emisión de gases e invasión del espacio de estacionamiento.
Con el desmontaje de la maquinaria pesada, el municipio avanza simultáneamente en la inspección del estado de las calzadas y aceras afectadas por la permanencia de las estructuras metálicas y el tránsito constante de cuadrillas operativas. Se prevén tareas de bacheo y reacondicionamiento en los puntos donde los remolques permanecieron apostados de forma fija, devolviendo de manera progresiva la fisonomía habitual al entorno urbano tolosano.
La crisis coincide en estas horas con la confirmación, por parte del organismo de control Provincial del servicio, Oceba, de una multa de 700 millones de pesos a Edelap por un amplio apagón que se generó entre el 3 y 4 de febrero, en medio de jornadas tórridas y alta demanda de electricidad.
Entre mediados de diciembre y de febrero, no hubo un día sin un corte de luz, según un informe oficial al que accedió entonces este diario.
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