La paciencia de los frentistas de la calle 140, entre 526 y 527, llegó a su límite. Lo que comenzó como un desperfecto técnico habitual se transformó, con el correr de los meses, en una situación de desidia absoluta y peligro constante. Según denunciaron los propios habitantes de la cuadra a este medio, la zona se convirtió en una verdadera "boca de lobo" al caer la tarde, quedando totalmente expuesta a la inseguridad.
Tras reiterados e incesantes llamados a las líneas de reclamo municipal, los vecinos creyeron haber ganado la batalla cuando una cuadrilla técnica se presentó finalmente en el lugar para cambiar la luminaria averiada. Sin embargo, la alegría duró lo que un suspiro.
"Vinieron, supuestamente cambiaron el foco, pero cuando se hizo de noche nos dimos cuenta de que pusieron un foco quemado. Parece que no basta con dejarnos sin luz, ahora también nos toman el pelo", expresó con profunda indignación uno de los damnificados de la cuadra.
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