Este jueves un perro herido sorprendió a una vecina de Ringuelet en la puerta de su vivienda. Al salir, en la esquina ubicada en la intersección de las calles 11 y 520, descubrió al perro lastimado y asustado en el acceso principal.
El animal, de tamaño medio, contextura muy delgada y con un collar en su cuello, presentaba heridas evidentes en una de sus patas traseras. Frente a este panorama, la mujer le ofreció agua y comida, aunque la falta de espacio en su hogar la obligó a solicitar auxilio para asegurarle un refugio.
Ese hallazgo desató una extensa e infructuosa búsqueda de ayuda que se prolongó por más de diez horas. El primer contacto telefónico fue con la Policía, desde donde derivaron el reclamo a la línea 147 de la Municipalidad. Los operadores locales indicaron que la responsabilidad recaía de forma exclusiva sobre el área de Zoonosis. No obstante, los números facilitados resultaron inútiles.
Ante la nula respuesta oficial, un médico veterinario recomendó alertar a los Bomberos. Sin embargo, tanto en el cuartel central como en el destacamento de Los Hornos rechazaron el pedido de asistencia. Los uniformados sugirieron acudir a organizaciones voluntarias, pero las agrupaciones protectoras contactadas carecían de disponibilidad para asumir el rescate.
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