La empresa textil Fisipa, situada en la intersección de las calles 29 y 508, en la localidad de Hernández, inició un concurso preventivo de acreedores tras declararse en cesación de pagos, en medio de una profunda crisis financiera que atribuye a la caída del consumo, el aumento de los costos operativos y la creciente competencia de productos importados.
El trámite fue admitido por el Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Comercial N° 1, a cargo del juez Alberto Alemán, bajo la modalidad de “pequeño concurso”. La compañía había declarado oficialmente su cesación de pagos el pasado 26 de mayo.
La apertura del proceso judicial se da en medio del conflicto laboral que atraviesa la empresa desde hace varios meses, marcado por despidos y reclamos de los trabajadores por el cobro de indemnizaciones.
En tanto, los acreedores tendrán plazo hasta el 15 de septiembre para presentar los pedidos de verificación de créditos.
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