Las lluvias volvieron a dejar al descubierto el mal estado de una calle de El Peligro, donde los vecinos denuncian que deben transitar diariamente entre el barro y el agua. Se trata de la calle 420 entre 231 y 236, una arteria que, según aseguran, había sido anunciada por el Municipio como una de las calles mejoradas, pero que nunca llegó a ser intervenida.
La situación quedó nuevamente expuesta después de las precipitaciones registradas durante las últimas horas. El agua cubrió gran parte de la calzada y convirtió el camino en un verdadero lodazal, dificultando el paso de vehículos y peatones.
Los vecinos incluso conservaron el material difundido por el Municipio en el que aparece la calle 420 entre 231 y 236 dentro del apartado de “Obras destacadas”, bajo el título de “Mejorado”. Sin embargo, aseguran que, en la práctica, los trabajos anunciados no se concretaron.
“Hay chicos que van al colegio y personas que tienen que trabajar”
La preocupación de los habitantes de la zona no se limita a las dificultades para circular. Según señalaron, la calle es utilizada todos los días por familias, trabajadores y estudiantes.
“Estamos cansados”, expresaron los vecinos, que reclamaron que el Municipio intervenga de manera urgente para mejorar las condiciones de la arteria.
Además, remarcaron que entre quienes deben atravesar diariamente la zona hay chicos que concurren al colegio, personas con discapacidad y trabajadores que necesitan salir de sus casas para cumplir con sus actividades.
“Hay chicos que van al colegio, tenemos chicos con discapacidad y gente que va a trabajar todos los días en estas condiciones”, señalaron.
Las imágenes registradas tras las lluvias muestran una calle prácticamente cubierta de agua, con sectores donde el barro ocupa buena parte de la calzada y dificulta el tránsito.
Un reclamo que vuelve a repetirse
Los vecinos sostienen que el problema no es nuevo y que las precipitaciones agravan una situación que se repite cada vez que llueve.
Por eso, reclaman que el mejorado anunciado para la calle 420 entre 231 y 236 finalmente se concrete y que se realicen los trabajos necesarios para garantizar una circulación segura.
Mientras tanto, cada lluvia vuelve a transformar la arteria en un obstáculo para quienes viven en El Peligro y necesitan transitar por la zona.
El pedido de los vecinos es concreto: que la obra anunciada deje de ser una promesa y se transforme finalmente en una solución para las familias del barrio.
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