¿Qué significa realmente tender una mano cuando las urgencias sociales demandan respuestas de fondo? Durante décadas, el concepto de solidaridad estuvo atado a la contingencia, al auxilio inmediato que alivia el momento pero no altera el destino. Frente a esa realidad, surge una convicción distinta: una sociedad no se transforma únicamente por lo que se da, sino por cómo se da. La verdadera dignidad no se entrega en un paquete cerrado; se construye facilitando las herramientas para que cada persona sea artífice de su propio porvenir.
Con esa premisa fundacional se prepara el desembarco formal de Fundación CADEVI —Caminando Descalzos por la Vida Asociación Civil—, una iniciativa creada e impulsada por Viviana Yacoub que se encuentra en plena fase de lanzamiento y que tendrá en las próximas semanas su gran gala de presentación ante referentes de la comunidad, especialistas y personalidades comprometidas con el impacto social.
Detrás del surgimiento de CADEVI se encuentra el recorrido de Viviana Yacoub —arquitecta, martillera pública, referente del sector inmobiliario y columnista de opinión—, quien decidió volcar su energía, capacidad de trabajo y visión constructiva al servicio de una causa humana profunda. No se trata de una acción benéfica ocasional. La gestación de la fundación responde a una maduración personal y a la convicción de que el conocimiento, las redes y la capacidad de articular proyectos deben ponerse a disposición de quienes enfrentan barreras estructurales.
La premisa que guía este camino es clara: “Aprendí a construir casas. Pero también entendí que lo más difícil es construir oportunidades.”
Desde esa perspectiva, la vocación constructiva de Yacoub trasciende los planos materiales para enfocarse en la arquitectura de vidas independientes, capaces de sostenerse sobre sus propios cimientos.
El nombre de la fundación condensa un posicionamiento ético que define el tono de cada una de sus futuras acciones. Nace a partir de una declaración de principios formulada por su propia impulsora:
En el ideario de CADEVI, descalzarse no es una figura retórica; es un acto de despojo simbólico frente a los privilegios, los protocolos y las distancias que suelen enfriar las iniciativas solidarias. Caminar descalzo es sentir el mismo suelo que pisa el otro, eliminar jerarquías y entender la ayuda no desde un estrado, sino desde el llano:
Esa cercanía sin barreras busca erradicar la lógica de la dádiva verticalista para consolidar un principio innegociable: transformar la ayuda transitoria en autonomía perdurable.
El plan operativo que CADEVI presentará en su gala inaugural se organiza a través de cuatro ejes interconectados, diseñados para acompañar a las personas en distintas etapas de su desarrollo:
Capacitación para emprendedores: Talleres prácticos orientados a la educación financiera, el marketing digital, el aprendizaje de oficios tradicionales y contemporáneos, y el desarrollo de habilidades de liderazgo, comunicación y mentorías personalizadas.
Viviendas dignas para madres solteras: Un programa sensible que apunta a proyectar y levantar unidades habitacionales unifamiliares funcionales y accesibles, sumando la colaboración técnica de profesionales de la arquitectura y la construcción para garantizar hábitats seguros y dignos.
Bolsa de trabajo y vinculación: Un puente activo entre quienes se capacitan y el mercado laboral, facilitando oportunidades concretas de contratación mediante convenios con el sector productivo y redes profesionales. Asesoramiento integral gratuito: Servicios de contención interdisciplinaria sin costo en las áreas legal, laboral, contable, psicológica y familiar, brindados por equipos profesionales convocados por la fundación.
Rumbo a la gala de presentación: una red que se expande Mientras los equipos técnicos ultiman los detalles operativos y los primeros programas piloto, CADEVI ultima los preparativos de lo que será su gala oficial de lanzamiento. El evento congregará a representantes del tercer sector, profesionales, referentes académicos y miembros de la comunidad con el objetivo de sellar alianzas estratégicas y convocar voluntades. La propuesta de la fundación descarta el rol pasivo del donante tradicional y abre una convocatoria basada en el compromiso activo:
“No venimos a pedir. Venimos a proponer.”
La meta de la velada inaugural será visibilizar un espacio donde el tiempo, la escucha atenta, la formación y el acompañamiento profesional se conviertan en el motor de una transformación colectiva.
CADEVI comienza su camino con la certeza de que el verdadero progreso social no se mide por la cantidad de personas que dependen de una ayuda, sino por la cantidad de personas que, gracias a las herramientas adecuadas, logran ponerse de pie por sí mismas.
SUSCRIBITE a esta promo especial