Con años de trayectoria en oftalmología general, el Instituto Oftalmológico Platense (IOP) amplía sus servicios e inaugura un área dedicada exclusivamente al diagnóstico, seguimiento y tratamiento de las enfermedades oculares asociadas a la diabetes, una iniciativa que lo posiciona como un centro especializado pionero no solo en la ciudad de La Plata sino también en toda la provincia de Buenos Aires.
La retinopatía diabética es la principal enfermedad ocular asociada a la diabetes y la primera causa de ceguera en edad productiva a nivel mundial, pese a que su desarrollo se puede prevenir, así como también frenar su avance y, en algunos casos, hasta revertir en parte el daño ocasionado.
“Aparece como consecuencia del daño que el aumento crónico de los niveles de glucemia provoca en los vasos sanguíneos de la retina, el tejido ubicado en la parte posterior del ojo”, explicó el Dr. Juan Martín Giambruni, médico oftalmólogo especializado en retina en el Instituto Oftalmológico Platense (IOP).
La gravedad del daño ocular depende del tiempo de evolución y del seguimiento de la diabetes, que es la patología de base. Por lo que el control periódico de la enfermedad es fundamental, así como también la consulta oftalmológica en un centro especializado.
No obstante, diversos pacientes ignoran que deben acudir al oftalmólogo apenas son diagnosticados con diabetes, por lo que suelen recibir asistencia insuficiente o tardía. Los profesionales señalaron que es central hacer hincapié en los hábitos de cuidado y así impedir que la diabetes y la retinopatía diabética avancen.
“Cuando un paciente diabético llega al consultorio le aconsejamos realizar consultas con otros especialistas ampliamente recomendados como cardiólogos, nefrólogos y nutricionistas para su tratamiento integral. Controlar la enfermedad no es solo inyectar insulina o tomar la pastilla, es llevar una dieta adecuada y saludable, y hacer ejercicio”, señaló por su parte el Dr. Juan Leandro Giambruni, médico oftalmólogo en IOP.
“La retinopatía diabética es una enfermedad crónica al igual que la diabetes por eso los cuidados y los controles son para toda la vida”, amplió por su parte Juan Martín Giambruni. “Es fundamental educar al paciente y a sus familias para promover el autocuidado en todas las etapas”, agregó.
Detección y tratamientos
El diagnóstico se realiza mediante un fondo de ojos, un estudio ambulatorio e indoloro que se realiza en pocos minutos y permite explorar la estructura interna del globo ocular. A través de la dilatación de la pupila, el médico examina la retina, el nervio óptico y los vasos sanguíneos para identificar posibles signos de daño.
Con la información que arroja el fondo de ojos es posible identificar el nivel de daño de la retina y el grado en el que se encuentra la retinopatía diabética. “En base a la clasificación, lo que hacemos es definir los controles, el seguimiento y el tratamiento de acuerdo a un protocolo”, explicó Juan Martín Giambruni.
Para los casos de daños leves la indicación está ligada a extremar los cuidados de la diabetes para frenar también el avance de la retinopatía diabética, sin necesidad de intervenciones. Mientras que para los que tienen un desarrollo más severo, hay varios procedimientos que se pueden llevar adelante: tratamientos con láser como la panfotocoagulación; la aplicación de inyecciones con medicamento y la cirugía conocida como vitrectomía.
No obstante, los especialistas aclararon que aunque los tratamientos resulten muy efectivos para detener el avance de la retinopatía diabética, como la diabetes es una enfermedad crónica, el daño en la retina y la pérdida de la visión pueden volver a desarrollarse en el futuro. Por eso, la clave está en acompañar esos procedimientos con un adecuado control de la enfermedad.
Edema macular diabético
Entre las enfermedades de la retina asociadas a la diabetes también se encuentra el edema macular diabético, que puede generar visión borrosa, distorsión y pérdida de la agudeza visual. Y se produce cuando la mácula –la parte de la retina responsable de la visión central y de los detalles– se inflama y acumula líquido.
“La particularidad del edema macular diabético es que puede estar presente en cualquier fase de la enfermedad. Si bien está dentro de la retina, se lo deja afuera de la clasificación de severidad de la retinopatía diabética dado que hay pacientes que lo desarrollan en estadios avanzados de la enfermedad, mientras que otros en etapas prematuras”, explicaron los especialistas.
Asimismo, las personas con diabetes tienen mayores probabilidades de desarrollar cataratas a más temprana edad y más rápido que quienes no tienen diabetes. “En ocasiones ocurre que llega un paciente joven con cataratas y somos nosotros quienes lo derivamos con el diabetólogo”, señalaron desde IOP.
Cabe señalar que el Instituto Oftalmológico Platense (IOP) cuenta con equipamiento tecnológico de avanzada para tratar estas patologías y con prestigiosos profesionales –tercera generación de médicos oftalmólogos de La Plata–, respaldados por años de experiencia en el servicio. De este modo, la nueva unidad se integra a la trayectoria del centro médico, manteniendo los estándares de calidad que distinguen al Instituto en cirugía de retina y cataratas, tanto en pacientes diabéticos como no diabéticos.
El Instituto Oftalmológico Platense se encuentra ubicado en calle 2 N° 609 entre 44 y 45. Atiende de lunes a viernes de 8:00 a 18:00 horas con turno previo al 0221- 483-1503 o al 526-2112.
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