Suecia barrió de la cancha a Túnez en su primer partido del Grupo F al derrotarlo 5 a 1. Un doblete de Yadin Asari -la figura de la noche- tuvo la particuaridad de un festejo medido, casi pidiendo perdón. Y eso es lo que pasó, ya que el futbolista del Brighton nación en Solna, Suecia, pero su padre es tunecino. Este fútbol globalizado tiene esas cosas: el delantero bien podría haber jugado para Túnez, eligió su país de nacimiento pero vivió sus goles con culpa.
El padre de Yasin Ayari nació en Túnez, por lo que, a pesar de la importancia del tanto marcado, lejos de celebrar mostró respeto hacia sus raíces. El futbolista elevó sus manos en clara señal de perdón y luego se arrodilló y besó el suelo.
El joven mediocampista de 22 años estuvo cerca de jugar para el seleccionado tunecino en el Mundial de Qatar, pero finalmente decidió representar a su país de nacimiento. En una entrevista realizada en el 2023, el papá de Ayari señaló: “Yasin aún no ha hecho una elección entre Túnez y Suecia, no puedo estar seguro de que elija Túnez, pero si lo hace, estaré muy feliz, a pesar de la imagen poco clara del futuro del fútbol tunecino”. Fueron palabras proféticas dado el inicio del Mundial que tuvo el equipo africano.
Futbolista al igual que su hermano Taha, ambos se formaron en las juveniles del AIK Solna de Estocolmo. Antes de consolidarse en Brighton pasó cedido por Coventry City y Blackburn Rovers.
Alexander Isak, Viktor Gyokeres y Mattías Svenson conviertieron los restantes tantos para una gran victoria del conjunto europeo que le permitió posicionarse en la cima de su grupo en soledad, viéndose favorecido por el empate 2 a 2 que protagonizaron las selecciones de Países Bajos y Japón en la sede de Texas, los grandes candidatos a ganar la zona.
SUSCRIBITE a esta promo especial