Pese a la instancia del partido que tuvo a dos selecciones como Argentina y Suiza disputándose un lugar en semifinales, hubo varios lugares vacíos debido a entradas que la FIFA no logró vender. Si bien en la previa se especulaba con una Copa del Mundo de baja convocatoria, lo cierto es que en la gran mayoría de los partidos no se vieron imágenes como las que se pudieron ver el sábado en el Arrowhead Stadium de Kansas cuando jugaron Messi y compañía.
A pocos minutos de notarse dicha situación, llegó la voz y la explicación oficial por parte de FIFA. Desde el ente rector del fútbol mundial, pusieron el foco de la cuestión en la eliminación de Colombia a manos de Suiza. Lógicamente, por cantidad de hinchas, los Cafeteros a lo largo del Mundial han mostrado una buena convocatoria y, aquellos que ya habían adquirido sus tickets, al Colombia quedar afuera por penales ante los suizos, liberaron con muy poca anticipación sus entradas, lo que dificultó la obtención de ese remanente para los interesados en presenciar Argentina - Suiza. En definitiva, lo argumentado por FIFA fue que al quedar afuera Colombia, muchos hinchas cafeteros que habían sacado por anticipado entradas para asegurarse su presencia en caso de llegar a cuartos de final, lógicamente al quedar su seleccionado eliminado las cancelaron y en otros casos no adquirieron los cupos de entradas destinadas al sector denominado “hospitality”.
Otro aspecto que influyó para que dichas entradas no fueran adquiridas, además del poco tiempo con el que fueron liberadas, fueron los sectores en donde esas butacas estaban, que antes del encuentro tenían un precio que iba desde los US$ 3000 a los US$ 7.050, valores poco accesibles para aquellos hinchas que buscan ir a ver el partido con poca anticipación.
Los altos precios, uno de los motivos fuertes de los sectores vacíos que se vieron en Kansas
El tercer factor influyente fue que, pese al sistema de reventa legal instaurado por FIFA por momentos mostró algunas localidades a US$ 800, a los hinchas argentinos que se encuentran en Estados Unidos se les hizo imposible absorber el impacto de sacar un pasaje aéreo de último minuto a Kansas, tras confirmarse el pase a cuartos de final luego de vencer a Egipto. Debido a esto, muchos argentinos prefirieron aguardar en Atlanta (sede del partido con los egipcios) y jugársela para que Argentina llegue a semifinales, que se disputarán en el Mercedes Benz Stadium.
Otro motivo expuesto por distintos medios de comunicación especializados en el tema económico, expusieron que el sistema de reventa elegido para esta Copa del Mundo por parte de FIFA, generó distorsión en los precios, no sólo para este partido, sino que a lo largo de todo el Mundial, lo que fue uno de los motivos de reclamo por parte de los hinchas en la previa de varios partidos. Lo ocurrido debido a la elección echa por la organizadora de la Copa del Mundo, fue que la institución madre del fútbol mundial permite en este sistema de reventa que los usuarios que ponen a la venta una entrada, lo hagan sin límite de precio, con lo cual por ejemplo las plateas cercanas al campo de juego por momentos mostraron precios que alcanzaron los US$ 115.000, un valor impagable no sólo para los hinchas argentinos, si no para cualquier fanático que quisiera acudir a último momento a ver un choque por los cuartos de final de la Copa del Mundo.
De esta manera, la FIFA probablemente deberá rever estas cuestiones no sólo de cara a los restantes cuatro partidos que quedan en este Mundial, si no para los próximos torneos que organice, si no quiere volver a quedar en ridículo respecto a las convocatorias en los estadios, algo en lo que el presidente Gianni Infantino suele hacer mucho hincapié para resaltar su gestión y organización en las competencias llevadas adelante por FIFA.
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