Como es costumbre, una vez que el público argentino vio saltar al césped del Arrowhead Stadium al arquero campeón del mundo, bajaron los aplausos y la ovación para una de los símbolos que tiene desde aquella Copa América ganada en Brasil el ciclo de Lionel Scaloni. Como siempre, Dibu respondió con aplausos mientras trabajaba junto al entrenador de arqueros, a Juan Musso y Gerónimo Rulli.
En un choque en el que en la previa se vislumbraba que iba a ser poco exigido, las primeras intervenciones del arquero que sufrió la fractura en el dedo anular de su mano derecha jugando la final de la Europa League con el Aston Villa y fue duda hasta último momento, fueron más que nada para ofrecerse como alternativa de pase a sus compañeros ante una Argelia que inicialmente presionaba la salida de los dirigidos por Scaloni.
Sin embargo, el primer momento crucial fue a los 7’, cuando los africanos atacaron con un pase profundo para el sector derecho de la defensa argentina y Fares Chaibi definió al primer palo para paralizar los corazones albicelestes. En dicho gol, que sería anulado por offside, el “23” de la selección campeona del mundo no convenció con su respuesta, que no estuvo a la altura de lo que suele acostumbrar el guardameta de 33 años y que terminó ingresando por el primer palo defendido por el ex Arsenal. Por fortuna, sólo quedó en un susto y minutos después Argentina se puso en ventaja con gol de Messi.
Una vez en desventaja, los argelinos merodearon en un par de ocasiones el área del seleccionado tricampeón del mundo, pero sin llevar demasiado peligro para el arco del Dibu, que únicamente tuvo una tapada que dominó sin problemas sobre el final del primer tiempo.
Ya en el complemento, pese a querer construir de la tenencia, Argelia no inquietó y el nacido en Mar del Plata fue un mero espectador de la victoria Argentina.
Incluso, formó parte en el segundo gol argentino, ya que a partir de sus pies habilitó a Messi que tiró el centro, la pelota fue rechazada por la defensa africana, derivó en Mac Allister que disparó, Zidane dio rebote y apareció el capitán para aumentar la diferencia.
Lo cierto es que al arquero argentino en general no se lo notó dubitativo en ningún momento y, afortunadamente, tampoco mostró signos de dolor ante una lesión que va quedando atrás.
Así, uno de los referentes de esta Selección versión 2026, cerró una noche tranquila que fue oportuna también para volver a sumar minutos y tener la buena noticia de mantener su arco en cero en el debut, pero que, además, sirvió para mostrar una vez más de lo que está hecho el arquero argentino.
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