La Selección argentina volvió a instalarse entre los 16 mejores equipos. El sufrido triunfo por 3-2 frente a Cabo Verde le permitió al conjunto dirigido por Lionel Scaloni avanzar a los octavos de final de la Copa del Mundo, una instancia que históricamente le ha sentado bien a la Albiceleste.
La historia muestra que el combinado nacional suele responder en este tipo de cruces. A lo largo de sus participaciones mundialistas disputó diez encuentros correspondientes a los octavos de final y logró imponerse en siete de ellos, registrando apenas tres derrotas.
La primera experiencia en esta fase se remonta al Mundial de Italia 1934. En aquella época el torneo comenzaba directamente con cruces eliminatorios y la Selección quedó rápidamente eliminada tras caer 3-2 frente a Suecia.
Luego pasaron varias décadas sin que la Albiceleste volviera a jugar una instancia similar. Esto se explica por los distintos formatos que adoptó la Copa del Mundo a lo largo de los años, donde en muchos casos la competencia avanzaba directamente desde la fase de grupos hacia cuartos de final o incluso a otras rondas.
Los octavos reaparecieron recién en México 1986, el Mundial que quedó grabado para siempre en la memoria de los argentinos por la consagración encabezada por Diego Armando Maradona. En aquella edición, el equipo conducido por Carlos Salvador Bilardo derrotó 1-0 a Uruguay para meterse entre los ocho mejores.
Desde entonces, Argentina se convirtió en una presencia habitual en esta ronda. Salvo en Corea-Japón 2002, cuando quedó eliminada en la fase de grupos, la Selección siempre logró alcanzar los octavos de final y, en la mayoría de los casos, superar ese obstáculo.
Con ese antecedente favorable y la ilusión intacta, Argentina buscará extender la tradición positiva cuando enfrente a Egipto.
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