El Mundial es historia. Desde el punto de vista futbolístico, el seleccionado de España levantó por segunda vez la Copa del Mundo después de vencer a Argentina en la final.
Aunque este certamen, que contó con la participación de 48 equipos y para el próximo tendría 64, se destacó la presencia de youtubers y tiktokers, que coparon las tribunas con sus celulares y reflejaron las imágenes que captaron a través de fotos y videos en las distintas redes sociales.
Con entradas sumamente caras, muchas de las cuales tuvieron precios estratosféricos sobre todo lo que tiene que ver para los argentinos, los youtubers y tiktokers tenían su pase por medio de canjes con distintas firmas, en particular con la caja de apuestas deportivas.
Sin lugar a dudas, el fútbol se mira de otra manera. Se dejó de lado al “hincha del tablón” y los que hacían el “aguante” con los cánticos. Estos fueron desplazados, porque ahora se busca la mejor selfie o un video gritando los goles. Esto paga más que el simpatizante legítimo. Es un cambio cultural, que quedó demostrado en este Mundial.
Un caso particular fue Speed, cuyo nombre es Darren Watkins Jr. Este personaje nació en la ciudad estadounidense de Ohio hace 21 años, fanático de Cristiano Ronado y que tiene antipatía en especial con Argentina.
Este streamer cuenta con cerca de sesenta millones de espectadores cada vez que aparecía en vivo en su canal de YouTube y además de ser millonario participó de la ceremonia de cierre del Mundial. En el fútbol se dejó de lado la pasión y pasó a convertirse en un negocio.
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