El impensado empate de España contra Cabo Verde puso en alerta a sus fanáticos por un dato alarmante sobre uno de los jugadores que fue titular en el encuentro. Mikel Oyarzabal, futbolista de la Real Sociedad, se convirtió en el primer jugador desde 1966 que no tocó la pelota durante los primeros 30 minutos de un partido en un Mundial.
La falta de fluidez en el juego español tuvo un reflejo evidente en la actuación del delantero de la Real Sociedad. Situado como referencia ofensiva, el extremo apenas encontró espacios entre las líneas del rival y quedó completamente desconectado. La lentitud en la circulación del balón y la escasa profundidad de los ataques provocaron que el atacante pasara desapercibido durante buena parte del encuentro.
A pesar de ello, Luis de la Fuente confió en él durante todo el encuentro y decidió no sacarlo del campo. El número de pases realizados también explica lo raro que fue el partido de Oyarzabal. España acumuló un 74% de posesión, pero el vasco tan solo intentó 10 pases y completó 8 de ellos.
La falta de extremos puros afectó gravemente la fluidez del equipo nacional. Con Ferran Torres por derecha, Gavi en la banda izquierda y Oyarzabal como punta, España no logró desequilibrar en el campo. La mayor profundidad llegó desde atrás gracias a las proyecciones de Marc Cucurella, el flamante refuerzo del Real Madrid.
Además, bajo los tres palos, los caboverdianos tuvieron un as bajo la manga: Vozinha. El arquero de 40 años realizó un total de 7 paradas, convirtiéndose en el hombre del partido después de dejar el arco en cero.
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