España le ganó 1-0 a Portugal en un parejísimo encuentro que se definió de manera agónica y consiguió la clasificación a los cuartos de final del Mundial 2026. El único gol del partido lo hizo el mediocampista Mikel Merino a los 45 minutos del segundo tiempo.
Como en 2010, cuando se enfrentaron en la misma instancia del Mundial de Sudáfrica, España se quedó con el duelo. Así como aquella vez el héroe del 1-0 fue David Villa, esta vez los flashes se los llevó Mikel Merino, que recién había ingresado y fue inteligente para acompañar la veloz reacción de sus compañeros para ejecutar rápidamente un tiro libre.
Sin brillo, con un arco invicto a lo largo de todo el Mundial, con una defensa que no ha sufrido demasiado y con fútbol a cuentagotas, esta versión de la Roja no es ni la Furia de los ‘60 o ‘70 ni el gran equipo de 2010 pero demostró ser un equipo de cuidado, que merece estar en cuartos de final.
Pese a lo agónico del triunfo, el resultado fue justo. El equipo dirigido por Luis de la Fuente recuperó su mejor versión y fue más ambicioso en un partido equilibrado. Portugal no supo aprovechar sus mejores momentos y después de los 20 minutos de la etapa complementaria España lo fue llevando a jugar cada vez más cerca del área de Diogo Costa.
España apostó por la paciencia, moviendo la pelota de lado a lado, apostando siempre al mano a mano de Lamine Yamal. Esa búsqueda de espacios chocó muchas veces con la firmeza de la defensa lusa.
El encuentro comenzó muy entretenido, en lo que fue un primer tiempo con situaciones muy claras para ambas selecciones, aunque España fue la que más cerca estuvo. Primero con un mano a mano inmejorable que el delantero Mikel Oyarzábal tiró afuera y luego con una doble atajada del arquero portugués, primero a Lamine Yamal y después a Alex Baena.
España no brilla por su juego pero el arco de Unai Simón sigue invicto y es una de las claves del equipo
Portugal, por su parte, tuvo una aproximación con un cabezazo de Joao Félix y una pirueta de Cristiano Ronaldo, aunque ambos intentos fueron tapados por el arquero español Unai Simón.
Ya en el segundo tiempo, ambas selecciones comenzaron a tomar recaudos ya que se sentía en el ambiente que era un partido de gol gana. Portugal no supo abastecer a Cristiano Ronaldo, bien marcado por los centrales españoles.
Los minutos pasaron y todo parecía indicar que el encuentro se iba a ir al tiempo extra. Inadvertidamente, una variante del DT español iba a cambiar el destino del partido. De La Fuente decidió sacar a Dani Olmo y apostó por Mikel Merino en su lugar, una modificación que dio sus frutos con creces.
Es que ya con e tiempo cumplido, España aprovechó una desatención de los portugueses en un tiro libre, Ferrán Torres le filtró un pase inmejorable a Mikel Merino, quien quedó solo en el área y definió con gran categoría para anotar el gol de la victoria y desatar el festejo español.
Con esta victoria, España consiguió la clasificación a los cuartos de final de un Mundial por primera vez en 16 años. La última vez que lo había logrado fue en Sudáfrica 2010, cuando se quedó con su primer y único título hasta ahora en una Copa del Mundo.
Este partido también contó con una gran cuota de nostalgia debido a que fue el último de Cristiano Ronaldo en un Mundial. La leyenda se retiró de los Mundiales con una actuación que lo dejó lejos de las grandes figuras de la Copa como Lionel Messi, Kylian Mbappé o Erling Haaland. La chapa de ser el único futbolista en anotar en seis Copas diferentes es poco para la expectativa que siempre tuvo el propio jugador, escasamente apoyado por sus compañeros.
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