En un pulso entre dos selecciones que nunca habían ganado un partido de eliminación directa en un Mundial, Egipto terminó con esa maldición histórica al vencer en penales 4-2 a Australia, tras un empate 1-1, en los dieciseisavos de final, ayer cerca de Dallas.
Mohamed Salah y sus compañeros esperan ahora rival para octavos para seguir haciendo historia de la buena. En El Cairo y en otras principales ciuades del país el pueblo salió a sus calles para celebrar este fenómeno.
Emam Ashour había adelantado a Egipto de cabeza en el minuto 13 y Australia igualó en el 55’ con un tanto en contra de Mohamed Hany, igualmente de cabeza.
El marcador ya no se movió más, ni en el resto del tiempo reglamentario ni en la prórroga, en un partido con más tensión que ocasiones y donde todo se decidió en la tanda de penales, en la que Egipto fue anotando todos sus lanzamientos, mientras que su rival se condenaba por los fallos de Harry Souttar, que envió muy alto, y Lucas Herrington, que estrelló en el larguero.
Al seleccionador australiano, Tony Popovic, le salió mal su apuesta: en el 119’ sorprendió haciendo un cambio de arquero, sacando del campo a Patrick Beach para dar entrada a Mathew Ryan pensando en la tanda decisiva, pero el recién ingresado no pudo detener ninguno de los tiros de los norteafricanos desde el punto fatídico.
Egipto pisará así por segunda vez los octavos de final de un Mundial, pero la primera vez fue hace casi un siglo, en Italia 1934, donde el torneo comenzaba ya en esa ronda y donde los norteafricanos cayeron en ese único partido por 4-2 ante Hungría en Nápoles.
En una época más reciente, en 1990 y 2018, los egipcios no habían conseguido superar su grupo, algo que sí lograron en esta ocasión, en una edición ya histórica para una selección acostumbrada a brillar en su continente -siete veces campeona de la Copa de África, líder del palmarés- pero invisible en las citas planetarias.
Los penales: así fue la definición desde los doce pasos
Para Egipto acertaron Saber, R. Rabia. M. Salah y H. Abdelmaguid, al tiempo que Australia falló en el inicio con Souttar, luego anotaron Irvine y A. Mabil mientras que el ùltimo disparo, del juvenil Herrington se lo atajó el arquero de Egipto.
Al momento de la ejeción de Salah, el jugador del Liverpool lo miró al arquero y lo celebró porque lo habían puesto como especialista.
SUSCRIBITE a esta promo especial