Con el entrenador argentino Mauricio Pochettino, Estados Unidos se garantizó ya su lugar en los dieciseisavos de final de su Mundial 2026, gracias a su victoria 2-0 ante Australia en Seattle. Un tanto en contra de Cameron Burgess en el minuto 11 cuando intentaba cortar un centro peligroso de Folarin Bolagun encarriló un triunfo que luego completó Alex Freeman (43’), rematando de cabeza en boca de gol un rechace en el área.
Después de la exhibición del primer partido (goleada 4-1 a Paraguay), el Team USA cumplió a la perfección en este segundo compromiso y sumó un pleno de 6 puntos, con el que encabeza el Grupo D y se convirtió en el segundo equipo en avanzar a los dieciseisavos después de México, otro de los coanfitriones.
Instantes antes del inicio del partido, los hinchas locales habían recibido una mala noticia: su atacante estrella, Christian Pulisic, que solo jugó el primer tiempo en el debut tras dañarse el gemelo izquierdo, fue baja por ese problema para este encuentro.
Al contratiempo se sumaba el recuerdo de la gran resistencia que plantó Australia en el amistoso ganado por Estados Unidos por 2-1 el pasado octubre en Denver, que Pochettino señaló como uno de los partidos más complicados desde que asumió como técnico. Pero todo resultó más sencillo de lo esperado en el regreso del combinado estadounidense a Seattle por primera vez en una década.
Folarin Bolagun, decisivo ante los paraguayos con un doblete, fue de nuevo clave para abrir el marcador, ya que un centro de la muerte suyo fue alojado en la red de su propia portería por el defensa rival Burgess, en el 11’.
Dueño abrumadoramente de la posesión y llevando el control en todo momento, Estados Unidos logró recompensa incluso antes del descanso cuando un disparo de Sergiño Dest rechazado por un defensa terminó permitiendo a Alex Freeman aumentar la cuenta en el 43’.
Este segundo gol fue inicialmente anulado por fuera de juego pero validado tras la revisión en el VAR.
En la segunda parte Balogun tuvo la mejor de los suyos, en un contragolpe en solitario en el 51’ en el que Alessandro Circati le alcanzó en la persecución en el último momento para bloquear su disparo.
El arquero Matt Freese hizo el resto, deteniendo los intentos australianos, infructuosos, de reengancharse a un partido que estuvo interrumpido unos instantes en el descuento final por los calambres sufridos por el árbitro principal, el alemán Felix Zwayer.
Australia se jugará el pase en su último duelo ante Paraguay, en una tercera fecha donde Estados Unidos buscará frente a Turquía ser el único líder.
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