KANSAS, Missouri (Enviado especial) Camina por los imponentes pasillos del Hotel Sheraton Crown de esta ciudad como suspendido en el aire. Así como la delegación de Suiza, él también fue alojado junto a Cristian, su papá, por la organización de la World Cup 2026.
Lo que está disfrutando dejará una hermosa huella en su vida, más allá de lo que pueda construir como futbolista. Ezequiel Holsman tiene 13 años y está en Kansas City esperando que llegue la hora de que un auto oficial de la FIFA lo pase a buscar para llevarlo directamente a la antesala de vestuarios del estadio Arrowhead, donde esta noche se enfrentarán Argentina y Suiza por cuartos de final del Mundial.
“Estoy muy contento, pero no aguanto más la ansiedad de sentir la emoción al lado del campo de juego. Estar alojado en el mismo hotel que los suizos ya es impresionante. Me gusta todo y no quiero que pase tan rápido. Mis amigos del colegio (cursa segundo año del secundario en el Instituto de Enseñanza de La Plata), de Macabi y de Beto Avalos me dicen que aproveche esta experiencia al máximo y es lo que estoy tratando de hacer”.
Ezequiel le contó a EL DÍA que “mi designación como ball carrier (encargado de llevar la pelota del match y de entregársela al árbitro principal) fue para un partido de cuartos y en Kansas, pero no sabía qué selecciones me podían tocar. En un momento, siguiendo los cuadros y los resultados, parecía que podía ser Argentina-Portugal, pero después todo cambió. Cuando perdíamos dos a cero con Egipto me puse triste, pero apareció la garra que nos caracteriza y se dio vuelta un partido increíble. Imaginate que no hubiera sido lo mismo prepararme para salir a la cancha en un Egipto-Suiza...”
El mediocampista central de la categoría 2012 del club Beto Ávalos de Gonnet afirma que “me enteré de todo esto estando de vacaciones en Mar Azul. Me despertó mi viejo para contarme que nos íbamos a jugar un torneo de selecciones a Los Ángeles. Eso fue hermoso. Estuvieron Sebastián Verón y muchas otras figuras de fama mundial y allí nos dijeron que íbamos a estar en un partido del Mundial. Empezamos a saltar de alegría, fue el mejor premio que nos podían dar”
“ESPERO PODER DESEARLE BUENA SUERTE A MESSI”
Al explicar cuál será su tarea esta noche en el Arrowhead Stadium, Ezequiel contó que “mi función será caminar llevando la pelota hasta entregársela al juez en la mano. Después me tengo que quedar cerca del cuarteto arbitral cuando suenen los himnos. Terminado eso, me retiraré del campo y tendré una ubicación asignada en la platea donde estarán todos los voluntarios de FIFA. Será todo breve, pero guardo la ilusión de poder acercarme un segundo a Messi y desearle buena suerte. Me volvería loco de contento si lo pudiera abrazar, pero el protocolo es muy rígido y no creo que me lo permitan”.
“Estoy feliz, pero no aguanto más la ansiedad de sentir la emoción al lado del campo de juego”
Finalmente, agregó que “ojalá pasemos a semifinales. Mi viejo y yo tenemos entradas para el partido de Atlanta. Ojalá sea con Argentina en cancha. Si eso no pasa, iremos a ver el partido para sentir bien de cerca una instancia tan importante. Este viaje no tiene precio. No lo olvidaré. Mientras tanto sigo atento el PRODE que hicimos como mis amigos, a ver si todavía embocó más resultados”.
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