Japón volvió a ser noticia este domingo, pero no por el histórico empate conseguido ante Países Bajos en la primera fecha del Mundial. Los hinchas nipones se hicieron virales por su actitud posterior al partido donde se quedaron a juntar la basura de las butacas.
Esta actitud tomada por los japoneses no está relacionada con una campaña de marketing, sino que es un tema más profundo y que tiene un fuerte vínculo con la cultura del país. El O-soji es un ritual de los asiáticos que consiste en limpiar a fondo las casas o espacios de trabajo a final de año.
La tradición que tiene que ver con la mentalidad con la que se educa a los japoneses desde edades bien tempranas. Esto, aplicado a la sociedad, desemboca en actitudes como la que se pudo observar después del encuentro contra Países Bajos.
Los japoneses entienden que los espacios públicos son responsabilidad de todos y que cuidar el entorno es un acto de respeto. Por este motivo, para ellos no supone un esfuerzo extra o algo a lo que no estén acostumbrados, ya que es una actitud que sienten desde dentro y que creen que es lo correcto.
Detrás de la limpieza del estadio se esconde una filosofía profundamente arraigada en la cultura japonesa. Los japoneses tienen un proverbio: "Tatsu tori ato wo nigosazu" (que se traduce aproximadamente como “Un pájaro no deja rastro al partir”). El significado de este dicho es que todos tenemos la responsabilidad de devolver las cosas tal como las encontramos.
Este comportamiento generó en muchas ocasiones un efecto contagio que ayuda a que los espacios públicos estén más limpios. El resto de las hinchadas lo ven y algunos imitan esta práctica junto a los nipones. Cabe señalar que este accionar de los hinchas de Japón no es nuevo, ya se habían hecho virales algunos videos durante los últimos dos Mundiales (2018 y 2022).
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