El capitán argentino Lionel Messi llega a la final de la Copa del Mundo en un momento excepcional, tanto desde lo futbolístico como desde lo simbólico, ya que a sus 39 años, volvió a ser el líder del combinado nacional siendo determinante para que el equipo conducido técnicamente por Lionel Scaloni alcanzara su segunda final mundialista consecutiva.
Siguiendo esta misma línea, Messi acumula ocho goles en el Mundial 2026 y mantiene un nivel de influencia muy alto y, si bien ya no recorre la misma cantidad de metros que en sus primeras citas ecuménicas, sigue marcando diferencias por su lectura del juego, la precisión en los pases y su capacidad para aparecer en los momentos decisivos.
Si bien tuvo una gran participación en varios juegos cargándose el equipo al hombre, como en el choque ante Egipto, la actuación más trascendente del astro argentino fue en la semifinal frente a Inglaterra, en donde el equipo nacional remontó el partido por 2-1 y el rosarino fue el gran conductor de la reacción: dio las dos asistencias que permitieron la clasificación a la final, algo que reafirmó su rol como eje ofensivo del equipo.
Por su parte, además de intentar bordarle la cuarta estrella al escudo de la AFA, el “diez” intentará seguir agigantando su leyenda y a la vez, engrosar sus marcas personales en los mundiales. A la espera del partido de esta tarde entre Inglaterra y Francia, donde se encuentra Kylian Mbappé como principal competidor para ser el máximo artillero de la cita máxima del campeonato ecuménico. Al mismo tiempo en el que buscará lograr un nuevo récord: quedarse con el botín de oro de una edición mundialista.
Además del aspecto deportivo, la final tiene una carga emocional especial, debido a que se jugará en el MetLife Stadium, el mismo escenario donde en 2016 perdió la final de la Copa América ante Chile y anunció, entre lágrimas, su retiro de la selección, una decisión que luego revocó.
Diez años después regresará al mismo estadio con un recorrido completamente distinto: campeón de América en dos ocasiones, campeón del mundo en Qatar 2022 y con la posibilidad de conquistar un segundo Mundial.
En la previa del partido ante España, Messi destacó la fortaleza del grupo y aseguró que Argentina llega con confianza, aunque reconoció el potencial del rival y anticipó un encuentro muy parejo en líneas generales.
En definitiva, Messi arribará a la final como el líder futbolístico y emocional de la Argentina: con números de élite, decisivo en las instancias eliminatorias y con la oportunidad de convertirse en el segundo futbolista de la historia en levantar dos Copas del Mundo como capitán de la Selección Argentina. Es que el rosario cargo sobre él, la ilusión de más de 47 millones de argentinos que quieren seguir en lo más alto del fútbol por cuatro años más. Sin la obligación de demostrar nada más, y sin importar la edad, Lionel Andrés Messi quiere continuar escribiendo páginas en la historia del deporte.
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