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Lionel Messi y su sana costumbre de cambiar los destinos del fútbol

Cuando la noche caía para la Selección, el cansancio jugaba su partido, apareció el astro con dos asistencias para dar vuelta el resultado
El festejo desaforado de una nación, reflejado en la selección mayor de fútbol / AP

Por Redacción

Este Mundial volvió a demostrar que los milagros existen y que Argentina siempre tiene a su lado a un Dios llamado Lionel Andrés Messi. Aunque no completó un partido sobresaliente y tuvo apariciones esporádicas durante gran parte del encuentro, cuando la noche comenzaba a caer y el panorama se volvía adverso, el capitán cambió el rumbo de la historia. Frotó la zurda, se cargó sobre los hombros la ilusión de más de 47 millones de argentinos y transformó la incertidumbre en esperanza. Con dos asistencias en el tramo final del partido, fue el artífice de la remontada que le permitió a la Albiceleste igualar el marcador primero y darlo vuelta después para seguir soñando en la Copa del Mundo.

Durante el primer tiempo, tuvo una participación intermitente y le costó encontrar espacios para influir en el juego como acostumbra. El planteo del conjunto británico, basado en una presión intensa y constantes marcas escalonadas, limitó sus intervenciones durante gran parte de la etapa inicial.

Con el correr de los minutos, y al observar que el equipo encontraba dificultades para progresar desde la mitad de la cancha, Messi comenzó a retroceder algunos metros para asumir el rol de conductor y participar más en la elaboración. Recién en el tramo final del primer tiempo logró tomar mayor contacto con la pelota. A los 36 minutos protagonizó una de sus acciones más destacadas: recibió en tres cuartos de cancha, eliminó a dos rivales con una maniobra característica y terminó siendo frenado con infracción antes de poder profundizar la jugada. Fue una muestra de que, pese a las dificultades para acomodarse en el partido, seguía siendo el futbolista capaz de romper el equilibrio con una sola intervención.

Ya en el complemento, Lionel Messi comenzó a tener una participación más activa y el balón pasó con mayor frecuencia por sus pies. El capitán asumió la responsabilidad de conducir los ataques argentinos y encontró más espacios que en la primera mitad, aunque con el correr de los minutos volvió a perder influencia producto del desgaste físico y del crecimiento de Inglaterra en el partido.

El panorama se volvió todavía más complejo cuando los Tres Leones lograron ponerse en ventaja. Sin embargo, si algo caracteriza a este ciclo encabezado por Lionel Scaloni es su capacidad para competir hasta el final. Y cuando el encuentro ingresaba en sus últimos capítulos, apareció nuevamente el hombre capaz de cambiar cualquier historia.

Primero participó en la acción que desembocó en el empate argentino. Tras una jugada preparada en un tiro de esquina corto, Messi recibió cerca de la medialuna y descargó para Enzo Fernández, que sacó un potente remate para vencer al arquero inglés y devolverle la esperanza al conjunto nacional.

“Antes de que comience el Mundial confiaba en que íbamos a quedar entre los cuatro mejores”.

Lionel Messi,
tras el triunfo.

Ese gol revitalizó a la Selección y también al propio capitán. Ya sobre el cierre del partido, y con las últimas energías que le quedaban, Messi volvió a marcar diferencias. Recibió sobre el sector izquierdo, encaró hacia el fondo, ganó metros y levantó un preciso centro de derecha que encontró la cabeza de Lautaro Martínez. El delantero conectó con total libertad y desató la locura de los miles de argentinos presentes en el estadio.

Sin haber tenido una actuación dominante durante el amanecer del complemento, Messi volvió a demostrar por qué sigue siendo determinante: apareció en los momentos más importantes y fue protagonista directo de las dos jugadas que cambiaron el rumbo del partido.

De esta manera, la ilusión albiceleste sigue intacta, con Lionel Messi como abanderado, Argentina va al igual que el salmón, contra la corriente sin importar las críticas de los demás. Además, con los dos pases gol que realizó el astro nacional, sigue engrosando sus marcas personales: llegó a las 13 asistencias en mundiales y sigue en lo más alto de la tabla, por detrás de nombre de peso como los de Pelé o Diego Armando Maradona. A su vez, pese a no haber puesto su rúbrica en el marcador, se mantiene como el máximo artillero de la Copa del Mundo y de la historia de la cita ecuménica del fútbol.

Ya cuando los futbolistas se retiraban y se dirigían hacia la zona mixta, el capitán paró ante los medios, y destacó el gran labor de sus compañeros: “Sabíamos que no era un partido más, este grupo es increíble. Cuando se puso fea la cosa lo fuimos a buscar”. Además, añadió: “Antes de que comience el Mundial confiaba en nosotros y de que íbamos a quedar entre los cuatro mejores”.

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