Como ocurre en cada presentación mundialista, la Selección Argentina volvió a sentirse local. Miles de hinchas albicelestes coparon las calles de Kansas City y transformaron al Arrowhead Stadium en una auténtica extensión de la Argentina durante el debut del equipo conducido técnicamente por Lionel Scaloni y liderado por Messi en la Copa del Mundo.
Desde las primeras horas de la jornada, el centro de la ciudad comenzó a poblarse de camisetas celestes y blancas. Fanáticos llegados desde distintos puntos de Estados Unidos, principalmente desde Miami, Nueva York, Chicago y Los Ángeles, se mezclaron con cientos de argentinos que viajaron especialmente desde el país para acompañar al vigente campeón del mundo en su estreno mundialista.
Con el correr de las horas, el clima futbolero fue ganando intensidad. Los alrededores del estadio se transformaron en un punto de encuentro permanente para los simpatizantes argentinos, que improvisaron banderazos, compartieron canciones y calentaron motores para lo que sería una verdadera fiesta en las tribunas.
Las autopistas interestatales 70 y 435, principales vías de acceso al complejo deportivo, mostraron durante gran parte de la tarde una incesante caravana de vehículos decorados con banderas argentinas. Los bocinazos, las camisetas de Messi y las clásicas canciones de cancha comenzaron a marcar el pulso de una ciudad que por un día habló con acento argentino.
El Pampa Sosa vivió la previa del partido junto a su pareja, Raffaella Laboccetta, en el Fan Fest, rodeado de miles de hinchas
El movimiento también se concentró en el Complejo Deportivo Truman, donde se encuentra emplazado el Arrowhead Stadium, habitual escenario de los Kansas City Chiefs de la NFL. A pocos metros se levanta el Kauffman Stadium, casa de los Kansas City Royals de las Grandes Ligas de béisbol, una particularidad que llamó la atención de muchos de los visitantes.
Por su parte, la fiesta no se limitó únicamente al estadio. En este sentido, el Fan Fest organizado por la FIFA se convirtió en otro de los grandes puntos de reunión para los hinchas. Allí hubo espectáculos musicales, DJs en vivo, juegos interactivos, actividades recreativas y tiendas oficiales que atrajeron a miles de personas durante toda la jornada.
Varias horas antes del inicio del encuentro, argentinos y argelinos compartieron el espacio en un clima festivo y de convivencia. Sin embargo, la presencia albiceleste fue ampliamente mayoritaria. Según relataron los propios asistentes, las filas para ingresar al predio llegaron a extenderse por más de seis cuadras, con una multitud ansiosa por vivir la previa del debut.
Ya cuando se abrieron las puertas del Arrowhead Stadium, el color argentino se hizo todavía más evidente. Banderas gigantes, camisetas históricas y el tradicional repertorio de canciones de cancha comenzaron a dominar el ambiente. Cada aparición de los futbolistas en los ejercicios precompetitivos fue acompañada por una ovación, mientras que el nombre de Lionel Messi fue, una vez más, el más coreado de la noche.
De esta manera, la Selección volvió a contar con un respaldo multitudinario en el inicio de una nueva aventura mundialista. Lejos de casa, pero acompañada por miles de compatriotas, Argentina volvió a demostrar que su gente siempre encuentra la manera de hacerse presente.
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