Ya no hay adjetivos que lo califiquen. Todas las palabras están de más. Lionel Messi, a horas de cumplir 39 años, sigue superándose y eliminó los límites de la capacidad de asombro de todos los futboleros. Bandera y símbolo, convirtió los dos goles argentinos ante Austria en el día del 40º aniversario de los festejos maradonianos ante Inglaterra. Sin aquella épica, la actuación del 10 en Dallas alcanzó niveles superlativos para asegurar la clasificación albiceleste.
El 2-0 sobre Austria aseguró la clasificación a los 16avos de final en un encuentro disputado en el AT&T Stadium de Dallas aún antes del partido del sábado frente a Jordania que cerrará la participación del la Selección en el Grupo J de la Copa del Mundo.
Lionel Messi marcó el camino a la victoria con un zurdazo preciso en el primer tiempo, selló el resultado sobre la hora y pudo haber estirado su cosecha personal, ya que desvió un penal cuando el partido estaba 0 a 0.
No fue la tarde tranquila que presagió el inicio del juego. A los 3 minutos, una gran jugada colectiva terminó con Lautaro Martínez en el piso tras el doble cruce de Xaver Schlager y Stefan Posc. El egipcio Amin Mohamed dejó seguir, pero luego cobró el penal a instancias del VAR aunque Messi no pudo aprovechar la oportunidad al desviar su remate que se fue al lado del palo izquierdo del arquero austríaco.
El penal fallado pareció motivar a Austri, que pudo avanzar en el campo de juego y merodeó el área argentina, aunque el equipo albiceleste supo replegarse muy bien cerca de Dibu Martínez yno pasó sofocones.
Luego de varias situaciones muy claras que tuvieron como protagonista a Messi (en una David Alaba alcanzó a puntearle la pelota cuando estaba por definir y en la otra el mismo defensor rechazó su disparo), la “Pulga” pudo abrir el marcador a los 38 minutos de la primera mitad, con una gran definición tras un preciso pase atrás del lateral izquierdo Facundo Medina que Thiago Almada dejó pasar para la entrada franca del rosarino.
A pocas horas de cumplir 39 años, el capitán argentino se despachó con un doblete
Austria -un rival muy superior a Argelia- intentó presionar en el inicio del segundo tiempo. El desarrollo del juego fue muy parejo, con situaciones para ambos selecciones, aunque la Argentina pudo mantener cierto control ante un combinado austríaco que mostraba intensidad pero escasa precisión.
Ambos equipos se repartieron el dominio de la pelota por ráfagas y, salvo algunas arremetidas esporádicas como un rito libre de Marcel Sabitzer que atajó Emiliano Martínez y un remate rasante de Messi que sacó Alexander Schlager, no hubo importantes situaciones de peligro. Cristian Cuti Romero generó preocupación en el cuerpo técnico de Lionel Scaloni al ser reemplazado por Nicolás Otamendi a raíz de una molestia en su rodilla derecha.
La paridad en Dallas perduró hasta el final del partido. El gigante Michael Gregoritsh (de 1,93m.) ganó de alto pero -exigido por la marca de Facundo Medina- su cabezazo se fue desviado. Y un gran cabezazo de Nicolás González -que ingresó por Almada- cruzó todo el arco austríaco y se fue apenas desviado.
Alexis Mac Allister y Enzo Fernández -y luego Paredes- fueron claves en la mitad de la cancha para descomprimir las jugadas con pases seguros, aunque el volante de Chelsea se destacó mucho más gracias a su buen segundo tiempo. Los dirigidos por Lionel Scaloni hicieron valer su jerarquía en el tramo final del enfrentamiento con aplomo. A partir de largas asociaciones de pases y un bloque defensivo sin fisuras, el elenco de Rangnick mostró su desesperación con centros apurados desde posiciones incómodas, todo muy simple para un arquero como el Dibu Martínez.
Tuvo el segundo Nicolás González -le dio aire y opción de juego largo al equipo- que se fue en velocidad, metió un sombrero y remató de derecha, pero su disparo alcanzó a ser bloqueado por un defensor con el arquero Schlager listo para ser fusilado.
Minutos después, ya en el descuento, el golero austríaco le tapó un mano a mano a Julián Álvarez en una contra conducida por Messi. Parecía que Argentina se quedaba con el triunfo por la mínima, pero siempre Messi tiene tiempo para más. Captiró Paredes ese rebote del arquero, cedió para Messi quien controló, pateó y después de varios rebotes pudo definir tirándose al piso para estampar el 2-0 definitivo.
Pese a los triunfos algunos jugadores están bajo la lupa, como Almada y Lautaro Martínez
Incluso el crack argentino se pudo haber llevado una nueva pelota para su casa gracias a un tiro libre en la última jugada, pero el remate seco y bajo se fue apenas al lado del caño derecho del arco austríaco.
Gracias a este nuestro triunfo, Argentina sacó el boleto para la próxima instancia e incluso podría asegurarse la primera posición durante la madrugada de este martes, en caso de que Jordania no le gane a Argelia.
Con estos dos tantos, Lionel Messi se convirtió en el máximo goleador en la historia de los Mundiales en soledad, ya que llegó a los 18 y superó por dos al alemán Miroslav Klose.
Luego de una semana difícil en lo personal y aún recuperándose del yerro del penal -el tercero que falla en los mundiales- Messi dio una nueva exhibición de talento, al que le agregó templanza. Sin el despliegue del partido ante Argelia, el 10 comenzó la Copa con un nivel que hizo a la Scaloneta aún más dependiente de sus rendimientos que en Qatar.
Ahora Argentina, ya clasificada, podrá optar por el descanso de algunos jugadores y el reingreso de piezas importante, tal el caso de Tagliafico. Y Scaloni deberá apuntar a algunos rendimientos que pueden quedar en el centro de las miradas pero con la tranquilidad que brindan los buenos resultados y una clasificación ya abrochada.
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