Por el Grupo G, Bélgica y Egipto protagonizaron un partido parejo e igualaron 1-1. Ashour abrió el marcador para los egipcios en el primer tiempo, pero Lukaku igualó las acciones en la segunda mitad y puso cifras definitorias al resultado.
En los primeros minutos, ambas selecciones se asociaban, pero no tenían profundidad. Enseguida recuperaban en sector defensivo y salían jugando por abajo y con pocos pelotazos.
Sobre los 16 minutos, Egipto sorprendió tras anotar el primer gol del encuentro. Mohamed Salah condujo la pelota para asistir a Emam Ashour que abrió el marcador con un posterior disparo ajustado al palo.
Tras el gol y el cooling break, Bélgica continuaba dominando el partido. Tenía la pelota, juntaba pases con mucha gente en ataque, pero no era profundo. A pesar de ello, Egipto era el que lastima. A la media hora de juego, un impredecible Salah abrió a la derecha para Mostafa Ziko. El 11 le pegó cruzado y Courtois la sacó al córner.
En el segundo tiempo, los egipcios contaron con una oportunidad clara en los primeros minutos. Ashour tocó para Attia que envió el centro al área. Sin embargo, ni Omar Marmoush ni Mostafa Ziko pudieron definir cuando tenían todo para rematar al arco y marcar el segundo.
Sobre los 21, los europeos llegaron a la igualdad. Tielemans lo vio a Meunier abierto por la derecha y el lateral llegó hasta el fondo. Metió el centro al área y Romelu Lukaku la empujó para poner el 1-1. El atacante había entrado hacía solo 22 segundos.
En el cierre del partido, el arquero Mostafa Shobeir se convirtió en la figura del seleccionado egipcio después de protagonizar una importante atajada a un cabezazo de Brandon Mechele. El partido se había roto y los dos tenían espacios para atacar. Pisaban las área con peligro, pero no casi no tenían remates claros al arco.
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