- Cuando un albañil va al dentista es porque realmente no da más de la carretilla.
- Mi odontóloga no le pone ajo a la sopa, porque dice que no puede ver los dientes rotos.
- ¿Qué le dijo la lengua al paladar?: te espero a la saliva.
- Un periodista sin dientes no puede formular un interrogatorio incisivo.
- Lo peor que le puede pasar a un arquitecto es que las arcadas de un colega le produzcan náuseas.
- Mi odontólogo perdió un juicio por un tercer molar mal extraído.
- Los sacerdotes con dolor de muela van al odonteólogo.
- Para que el trabajo de mi dentista le salga bien yo siempre le doy todo mi aliento.
- Me gusta cuando callas porque estás como ausente: famoso texto escrito por un odontólogo que atendía a su mujer en su consultorio.
- La esposa del odontólogo no va al cajero automático, porque no le gusta hacer extracciones.
- Mi dentista saca la placa al frente de su casa.
- ¿En qué se parecen un odontólogo y un ingeniero de caminos?: en que si el puente les queda torcido lo único que se puede masticar es bronca.
- Conozco un dentista que hace años que integra un conjunto bucal.
- Cuando el perro se enoja con el dentista le muestra los dientes.
- Mi sobrina se siente una reina luego de que su odontólogo le colocara la corona.
- Había chupado tanto que al final recurrió a un tratamiento de conducto.
- Un odontólogo amigo nunca encontró la raíz del problema.
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