Entre las jóvenes que el empresario llevó a la casa de Berlusconi en el centro de Roma, Palazzo Grazioli, y otras residencias, se encuentran prostitutas profesionales u ocasionales, y varios rostros conocidos de la televisión italiana, participantes de "reality shows" y animadoras. Tarantini dijo que llevaba a jóvenes a casa del premier "porque quería conocer a Berlusconi, y con tal objetivo me sometí a gastos notables para entrar en su confianza". Agregó que "como sabía de su interés hacia el género femenino no hice nada más que acompañar hasta su casa a chicas que presentaba como amigas, callando que a veces les pagaba".
"Quiero precisar que recurrí a la prostitución y a la cocaína a fin de crearme una red de apoyos en el sector de la administración pública porque pensaba en estos años que las chicas y la cocaína eran las llaves de acceso para el éxito en sociedad", dijo Tarantini, de 36 años. Tarantini señaló que organizó 18 fiestas para el primer ministro, entre septiembre de 2008 y febrero de 2009, en su residencia de la isla de Cerdeña, "Villa Certosa" (donde fueron captadas imágenes de chicas en topless); en el Palacio Grazioli de Roma (donde Berlusconi pasó una noche con la prostituta Patrizia D'Addario); y en el spa Centro Messeguet de Todi, en la región de Umbría.
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