AYER LLORASTE
Ayer lloraste en mi casa
mientras jugabas feliz
tenías al sapo Juancho
un oso peluche gris
dos sonajeros preciosos
los libritos, un jalil.
la guitarra del abuelo
y tu muñeca Alhelí.
No sé cómo fue que hiciste
con la maraca infantil
aleteando entre tus manos
con sus granos de maíz
le imprimiste todo el ritmo
cual carnaval de Brasil
hasta ese mal movimiento
que visitó tu nariz…
PASEO Y PICO
Si consigues el permiso de tus padres
esperame por la puerta de tu casa
acordate del sombrero con lunares
y el canguro de peluche piel tostada.
Nos iremos a tomar un buen helado
recorriendo lo más lindo de la rambla
y si quieres pedalear tomá el triciclo
porque anuncian poco viento de mañana.
No le cuentes al conejo, ni al osito
ni a la ardilla, la tortuga, ni a la vaca
que saldrás a divertirte, de paseo
regresando cuando se te de la gana.
Yo prefiero que te vistas con vaquero
por si acaso nos llegamos hasta el agua
es que a veces surgen olas imprevistas
y nos quieren sorprender con salpicadas.
Otro día llevaremos la sombrilla
protectores, las chinelas y la toalla
cuando vengan los solcitos del verano
y gocemos de temperaturas altas.
Por ahora que los días son más cortos
hasta el parque se disfruta a bocanadas
y si buscas unas vueltas en los juegos
yo ya tengo las monedas que hacen falta.
TECLAS Y BOTONES
Ahora sus manos que tocan
ahora sus dedos que pueden
no hay botón que quede libre
de caer bajo sus redes.
De pulgares a meñiques
sobre el control de la tele
del aire acondicionado
o el celular de juguete.
¡Cómo maneja las teclas!
que en la alarma son relieves
y aquella radio portátil
que descansa sobre el mueble.
Menos mal, el inalámbrico
evitamos que lo encuentre
si cayera entre sus chiches
sería para entretenerle.
Pasión por los pulsadores
negros, rojos, grises, verdes
una niña que revela
su entusiasmo efervescente
- ¡Es lo más lindo del mundo! -
dice su rostro sonriente.
DE PAPILLAS Y ALGO MÁS
Untada estás de papilla
por la nariz, las mejillas
y si vieras tu barbilla
donde el puré hace cosquillas.
Comprometiendo tu ropa
vas degustando la sopa
con semolín viento en popa
el paladar se te copa.
Tu fiel babero amarillo
se resiste a perder brillo
con un menú que aún sencillo
ya invadió todo el pasillo.
Masticando lentamente
ni tan frío, ni caliente
son tus ojitos salientes
una sonrisa con dientes.
Tu mami y su cucharita
limpian toda tu boquita
no vaya a ser, mi Maíta
¡que justo llegue visita!
Más, consumís tus bocados
mirando siempre al costado
dejando todo de lado
cuando se viene el helado.
MEDIA ESCAPADA
¡Dale, niña, corre, corre!
no dejes que se te escape
ya pasó por el comedor
y ahora quiere encontrar las llaves.
Que no baje por ascensor
que no logre cruzar la calle
una media multicolor
le gusta a los gatos grandes
al conejo, al picaflor
al burrito, al elefante.
Si la ve la pata Leonor
se la pondrá sin más trámite
y perderás el calor
de un zoquete tan elegante.
¡Dale, niña, dale, amor!
descalza, igual, apurate
que ya llamó el ascensor
y se va sin saludarte.
Tomá coraje y valor
y un rezongo podrías darle
que la media que quedó
está a punto de imitarle.
SI VIENE MANUCHO
¿Qué haremos si viene Manucho?
a ladrar bravuconeadas
asustando con sus dientes
y el pelo como de lana.
Sus ojos están cubiertos
la cola vaivén y danzas
y el cuerpo que se escabulle
entre el sofá y la mesada.
Tal vez comience a saltarte
desde el brío de sus patas
quiera sacarte las medias
tironearte por la espalda
robarte los sonajeros
que el tío te regalara.
Que jamás se ubique a tiro
de tus remeras planchadas
porque sería una pena
de verlas todas tiradas.
No debieras darle llaves
de la puerta de la entrada
porque se pone imbancable
si uno le da confianza.
¿Y si arrojamos al piso
cascaritas de bananas?
va a resbalar cuando intente
acercarse hasta tu cama.
Será la única forma
de no caer en sus garras
y dejarlo que rezongue
desde hoy hasta mañana.
Viste, Manucho, ¡qué lío!
¡qué fracaso esta jornada!
viniste desde tan lejos
y te has quedado sin nada.
CEPILLO DENTAL
Hay un cepillo de dientes
durmiendo en aquel cajón
donde están los personajes
que ella coleccionó.
No es del caimán Alligátor
mandíbula de campeón
ni del conejo Dan Rabbit
enorme masticador.
No parece estar usado
porque impecable lo hallé
con su cerdas bien flamantes
su estuche color café
con la etiqueta del precio
instrucciones en francés
y hasta el código de barras
por el lado del revés.
Quizá Morushka lo trajo
cuando volvió de París
con su premio de Miss Gata
engrosando el maletín,
o Poupée, muñeca hermosa
que volvió de Nantes, feliz
trayéndose entre sus cosas
un nécessaire sin abrir.
Sin embargo aún sospecho
lo que su mami contó
que hay alguien que se cepilla
los dientes, pero de a dos
dos arriba, dos abajo
tan brillantes como el sol
haciéndolo desde el día
que con espejo ensayó.
EL EMIGRANTE
Qué bronca que me producen
los ratones que andan sueltos
salen en busca de harina
de galletas o de queso.
Uno estaba el otro día
por entrar al lavadero
yo le tiré un escobazo
y casi lo parto al medio.
Pero el maldito escapando
se metió en un bolso negro
que colgaba en la terraza
del vecino del noveno
(Y juro que parecía
que me burlaba sonriendo).
Entonces llamé a Gitano
el gato de los gallegos
que fue adiestrado en Valencia
por si lo atacan los perros.
¿Te imaginás?, revolcones
arañazos estupendos
daban ganas de filmarlos
al michi todo terreno
y a un roedor que al otro día
entraba en el Ministerio
a gestionar pasaporte
para emigrar sin regreso.
EL PERCUSIONISTA
El conejo que ayer viste
allá en el Parque Lecocq
tiene montañas de hermanos
nacidos en un galpón.
Unos son medio rebeldes
otros nunca dicen que no
los hay quienes comen verde
y otros manjares con ron.
Pero el que vos conociste
es artista del tambor
da su cola contra el suelo
creando su percusión
y aunque tiene partituras
juega a la improvisación
sin atril ni pentagrama
parece sonar mejor.
Él llega a Montevideo
cuando lo trae un camión
ensaya aún con tormenta
con toda dedicación.
Sus conciertos son muy serios
según a mi me confió
cuando me dio una entrevista
previo a una gran actuación.
El conejo que ayer viste
allá en el Parque Lecocq
ya ha grabado cuatro discos
con una banda de rock
compuesta por dos hermanos
más un ciervito cantor
incluyendo varios temas
de su propia inspiración.
Hoy lo he visto por tu calle
(creo que no se equivocó)
vaga en busca de unos ojos
que ayer vio por el Lecocq
enormes, dice que eran
divinos en su color
y anda queriendo obsequiarles
un toque de su tambor.
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