TEMAS DE HOY:
PUBLICIDAD

ENTRE GUBIAS Y FORMONES

Por Redacción

         La existencia entre nuestros familiares y amigos de entusiastas aficionados al tallado de la madera nos ha inducido estos muy breves apuntes. Aunque en numerosas oportunidades hemos incursionado en esta actividad “dándoles una mano” a quienes mencionábamos, nos apresuramos a confesar que, no siendo especialistas en la materia, intentaremos de todos modos, introducirnos brevemente en este tipo de manifestaciones, de belleza y calidez, creatividad y estética, brillo y fina sensibilidad..

            La talla en madera se ha extendido a lo largo del mundo y de los siglos empleando herramientas que solamente han tenido como misión revelar una forma y un diseño, que ya existen en la madera y en la inspiración de quien la trabaja.

            El deseo de tallar ha estado siempre presente formando parte de la labor del hombre, desde la noche de los tiempos. A lo ancho del planeta, gente de todas las épocas, las razas, las edades y las culturas ha dado vuelo a su imaginación, creando formas y figuras, decorando objetos y edificios con modelos tallados, produciendo a menudo obras brillantes, en nogal o en cerezo, en roble o abedul, en caoba o en olmo, en plátano o lapacho, en arce o algarrobo, a partir de las herramientas más primitivas y rudimentarias.

            Las tallas pueden tener un significado profundamente religioso o ritual, pueden utilizarse para exhibición de riqueza y poder, pero también existen por razones puramente estéticas.

             Hallazgos de figuras paleolíticas demuestran que nuestros antepasados de hace decenas de miles de años ya se dedicaban a esculpir el noble material que la naturaleza les ofrecía. Los antiguos egipcios legaron tallados en sus sepulcros reales, la civilización helénica precristiana dejó a su paso huellas similares en sus carros y escudos de combate y los romanos, inspirados en modelos griegos, construyeron suntuosos muebles destinados a satisfacer las exigencias de las clases sociales más adineradas.

            La ornamentación de las iglesias en el medioevo dio origen a un florecimiento espectacular en Europa, particularmente en Alemania, donde los siglos XV y XVI fueron testigos de una gran eclosión, a modo de resurgimiento de las exquisitas obras de que habían disfrutado, cuatro siglos antes, las iglesias románticas de Escandinavia y como prólogo del gran período de la talla en las residencias señoriales y en las exuberantes mansiones que hicieron famoso al siglo XVIII.

            En nuestros días se observan sus variantes, producto de las cambiantes percepciones artísticas. La arquitectura, que opta por las líneas simples y limpias, influye en la predilección por lo funcional, haciendo disminuir la demanda de ornamentación decorativa en muebles y edificios provocando una evolución de otras áreas de la talla, desde los objetos funcionales a pequeña escala hasta las esculturas en las que el proceso de talla se ha convertido, cada vez más, en la libertad de adopción de los más variados estilos que caracterizan a nuestra época.

            Las últimas manifestaciones artísticas nos llegan a través de los medios de comunicación y el arte de la mayoría de las culturas está al alcance de la mano en libros y revistas, películas y CDs, museos y galerías.

En nuestra opinión es trascendente conocer y disfrutar, comentar y visitar, la obra de artistas y artesanos consagrados, y aún de quienes todavía no han alcanzado el podio de la fama, haciendo que su labor enriquezca nuestra capacidad de asimilar lo mejor de este arte inconfundible y perdurable.

Las noticias locales nunca fueron tan importantes
SUSCRIBITE a esta promo especial
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

Registrate gratis para seguir leyendo

Ya leíste varias notas de El Día. Creá tu cuenta gratuita y seguí accediendo al contenido del diario.

¿Ya tenés cuenta? Ingresar

Has alcanzado el límite de notas gratuitas

Suscribite a uno de nuestros planes digitales y seguí disfrutando todo el contenido de El Día sin restricciones.

Básico Promocional mensual

$570/ mes

Acceso ilimitado a www.eldia.com

Suscribirme

Full Promocional mensual

$740/ mes

Acceso ilimitado a www.eldia.com

Acceso a la versión PDF

Beneficios Club El Día

Suscribirme

ESTA NOTA ES EXCLUSIVA PARA SUSCRIPTORES

Para disfrutar este artículo, análisis y más, por favor, suscríbase a uno de nuestros planes digitales

¿Ya tiene suscripción? Ingresar

Básico Promocional mensual

$570/ mes

Acceso ilimitado a www.eldia.com

Suscribirme

Full Promocional mensual

$740/ mes

Acceso ilimitado a www.eldia.com

Acceso a la versión PDF

Beneficios Club El Día

Suscribirme
PUBLICIDAD