Como duende-testimonio de la alquimia
de las sombras y el silencio, sin fronteras
como vientre que se ensancha en la distancia
para darle de beber a tanta tierra.
Desatado en un caudal de espuma y cosmos
en misión de hacer la luz, franca, fraterna
de tender un puente vivo por el aire
como un brazo del que el hombre se alimenta.
Nuestro río es la fuente de nostalgias
es la música de historias ribereñas
de la gesta del patriota, de sus hijos
por el fuego irreversible de una idea.
Dos ciudades se despiertan a su vera
al influjo del Dios Citrus, savia y fuerza
destilando los futuros, costa a costa
por caminos fermentales de sinergias.
En el lecho de las aguas y los tiempos
yace erguida la cultura en transparencias
cual raíces de los ecos compartidos
embebidos de esperanzas sin compuertas.
Concordienses y salteños, río en mano
en un vuelo de hermandades manifiestas
represando el conjunto de lo mutuo
como un sol de integración a toda orquesta.
SUSCRIBITE a esta promo especial