Dado que en el sector de la derecha de este Blog, titulado "ARCHIVOS" no se observa lo publicado en el mes de mayo de 2009, fecha en que comenzamos a postear en este espacio de la Blogosfera, hemos recuperado dicho material y hoy lo traemos aquí a modo de rescate, por las especiales connotaciones "históricas" -y por qué no afectivas- que el mismo encierra.
Salute!
BUSCÁNDOTE
Yo residía y estudiaba en La Plata cuando en una oportunidad unos amigos míos me desafiaron a enviar alguna de mis obras a un concurso literario que se organizaba en la ciudad de Mercedes, Prov. de Buenos Aires. Y me decían que, si yo no participaba, ellos estaban dispuestos a tomar algunos de mis trabajos, de los cuales guardaban copia, y enviarlos por su cuenta.
Finalmente accedí y tiempo después recibía una comunicación dándome noticias de que mi poema estaba en la nómina de los trabajos que habían accedido a los principales premios.
Por entonces yo, sinceramente, no tenía demasiada idea de quiénes eran María Esther de Miguel o Poldy Bird que, actuando como miembros del Jurado, habían seleccionado mis versos para un veredicto que me estremeció tanto, como el hecho de enterarme tiempo después que ambas creadoras, además de llegar a ser dos de las más leídas escritoras argentinas contemporáneas, eran oriundas de tierras entrerrianas, como yo.
Un poco en su homenaje aquí traigo, desde el mejor recuerdo, las referidas letras entrañables para mí, dado que se constituyeron en el primer mojón trascendente de mi camino.
A veces
cuando me agrieta el aire la mirada
salgo a buscarte maduro de esperanzas
echo a rodar el grito de un deseo
y vuelvo a caminar la calle ancha
Déjame
que te encuentre en las esquinas
déjame besar tu boca pálida
y hundirme lentamente de a pedazos
en la paloma de tu pollera blanca.
Pero sigo en este andar de caminante
con una estrella rota en mis espaldas
ajando agudo este silencio
que corre sepulcral por mi garganta.
Porque no estás te voy llamando
para quemar de sueños la mañana
y gastar en ti todas las lunas
que este tiempo de octubre nos regala.
Ven muchacha
levántate a mis ojos
trae contigo el sol en las pestañas
no niegues para mí tu piel almendra
despiértale los pliegues a mis sábanas.
Subo los peldaños de la noche
con un frágil silbido en la solapa
ella bebe en soledad su negativa
yo regreso vacío de palabras.
Más, intentaré de nuevo
colgar de su pupila luz dorada
nacerá mi paso e irá por ella
volviendo a caminar la calle ancha.
PUBLICADO EL 30 DE MAYO DE 2009
MUERTE Y RESURRECCIÓN
La agonía de la luz va sumergiendo el paisaje en la nocturna envolvente del ambiente gris que se desliza rodeando la lenta muerte del sol, que se esfuerza en sobrevivir. Pero, finalmente, se resigna para esconderse en el fondo del lejano vistazo, como para no volver, aunque crezca el llamado sollozante de las aves que de él se alimentan, y pulen, en lo simple, su nostalgioso canto agreste, subyugante y arisco, deseoso de rescatar el tiempo feliz que ya se aleja.
El tenue calor de la luna cobija, bajo el crepúsculo sutil, el aroma del viento que extiende su figura y se ensancha horadando ese silencio que sube, desde las tímidas rocas, preñadas de aridez por los matices del día que se desangra.
Ahora el sonoro vientre de la madera expande por doquier su dulzura y su hermoso verdor, su profundo sabor a tierra y su fecunda soledad, en un frescor veraniego de noche calma, cual suave prisma adentrado en el corazón melodioso del río.
El portal del cielo muestra su pecho convertido en sábanas de estrellas somnolientas, acercándose a beber de lo lúgubre, cargado de vacío, temeroso y distante, frío y divino, como mordiendo en la penumbra los brazos eternos del misterio.
Más tarde, recoge el sereno pino azul el manto de un rocío que se abre en brillos perfumados y descubre en tintineantes gotas todo su tierno colorido, mientras las aguas balbucean un lapso de rumor herido de notas musicales y el latir de la quietud presta su hálito callado, enmarcando el éxtasis del entorno, espejo inconfundible de Natura.
Eco dolorido del alma orfebre y febril, de la oscuridad que se despeña al abismo recóndito, en un después, la luz olvida sus horas de letargo y comienza a asomarse al aire aflorando en el cántico inquieto y exótico, fértil y antiguo, doliente y lírico, de un pájaro, palma milagrera de la paz, pañuelo en ritmo y fulgor de lo nuevo.
Se rasga el baile de las sombras y es un torrente asombrado y sediento el naciente astro luminoso que acaricia el sueño límpido de las nubes y muestra a la brisa su cintura orquestal, ante una alfombra estelar y viajera.
Impregnada en libertad, se levanta la piel del hombre y reza la blanca plegaria de la vida, tierna palabra de amor y de esperanza, ajada sólo por el fin.
PUBLICADO EL 27 DE MAYO DE 2009
DIARIO AQUÍ, DIARIO ALLÁ
Yo tendría unos doce años cuando algunos de mis familiares más cercanos se movilizaban, sin saber bien cómo expresar sus inquietudes a los editores de un par de los diarios más conocidos de mi ciudad natal, a los que les solicitaban entrevistas apresuradas, para interesarlos en la publicación de un texto del que yo había sido autor y que aquellos consideraban de tal nivel y belleza que ameritaba su inclusión en las páginas de alguno de los medios locales.
Y, supongo, que les daba lo mismo que fuera inserto en cualquiera de las secciones.
No recuerdo si al final alguien lo publicó. Lo que sí es cierto es que yo conservé durante mucho tiempo el manuscrito original, en tinta azul, en una hoja de cuaderno escolar.
Y así, como lo dice el título de mi texto aquel, el cuaderno ya no vive y, sin embargo, resurge hoy desde mis archivos digitales, rescatado medio siglo después, ayudándome a sentir el alivio que me produce haberle dado solución a la incómoda interrogante de las últimas horas, nacida a partir de la pregunta: ¿con qué iniciaré este espacio de comunicación, que este prestigioso diario platense me ofrece nuevamente, cuatro décadas después de que algunas de mis letras, emparentadas con el humor, hayan derrapado por sus páginas domingueras hasta anclar en el último suspiro de aquel Suplemento papel?.
Hoy subo a la Blogosfera y me quedaré hasta que ustedes lo decidan, prometiéndoles que las imágenes que acompañarán esta bitácora serán preferentemente aquellas surgidas de mi camarita digital.
¡Bienvenidos y hasta la próxima!
PUBLICADO EL 27 DE MAYO DE 2009
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