Carlos Keen, una escapada a uno de los “pueblos turísticos”

Pintoresca localidad ubicada a 126 Km. de nuestra ciudad

CARLOS KEEN ESTÁ INCLUIDO EN LA NÓMINA DE LOS “PUEBLOS TURÍSTICOS” DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES

A 126 kilómetros de la capital provincial, en el partido de Luján, el pueblo Carlos Keen es una excelente propuesta para descansar y disfrutar de un fin de semana o un día feriado.

La tranquilidad, su estilo rural, la gastronomía criolla, sus casas y edificios con más de un siglo de antigüedad hacen a la esencia de este lugar. Nada más tentador que una buena comida casera como la que se puede degustar en el restaurante “Lo de Tito”, con una entrada de fiambres, empanadas y escabeche de verduras y pollo, o también combinadas con conejo; como plato principal una suculenta parrillada; y de postre, un flan casero, budín de pan y tartas frutales, preparados artesanalmente por sus dueños.

“El lugar tiene un atractivo para los chicos, cuenta con una granja con gran variedad de animales”, explicó Mary Orcellet, responsable del establecimiento. Durante la época de primavera y verano se puede almorzar debajo de los eucaliptus del parque y luego de la comida los turistas podrán desplegar sus reposeras y su equipo de mate para apreciar la naturaleza.

En el Restaurante 1907, antiguo almacén de ramos generales, los visitantes saborearán lechón, cordero y carne vacuna a la parrilla, asados a la vista de los comensales. Para calmar la ansiedad de probar estas delicias, se sirven chacinados y empanadas con carne cortada a cuchillo.

Este sitio aún conserva elementos de su arquitectura original como los pisos de pinotea y la barra mostrador.

Otra de las opciones es “La Amelia”, las pastas caseras son una de las especialidades de la casa, que se elaboran con el tradicional palo de amasar y “el sabor es otro”. También hay carnes asadas; empanadas; fiambres y achuras con verduras, otro de los platos más requeridos por los clientes.

La oferta gastronómica es amplia. La mayoría de los restaurantes abren sus puertas sábados, domingos y feriados, y poseen un menú fijo, aunque algunos proponen elección a la carta.

El valor en general es de 120 pesos por persona con entrada, plato principal y postre; la bebida se cobra aparte.

Después de un rico y relajado almuerzo, una caminata por el pueblo en silencio es una muy buena idea: recorrer la capilla San Carlos Borromeo (1906), de estilo neo románico, con fachada de ladrillos de junta enrasada; el museo rural y el Granero, donde los fines de semana se realizan actividades artísticas y paseos de artesanos.

En el itinerario el turista también podrá llevarse un souvenir si visita “Mirando al Sur”, emprendimiento de productos artesanales como hongos, miel y otras exquisiteces.

Otro de los imperdibles es la ex Estafeta Postal, actualmente conocido, como El Jardín de Noiddé, una casa té con delicias caseras para endulzar el espíritu. Más de cien especies arbóreas visten la morada, haciendo de esas plantas y flores su impronta particular.

Carlos Keen pertenece al Programa Pueblos Turísticos de la Secretaría de Turismo, a cargo de Ignacio Crotto. Este poblado de andar pausado, sol tibio en la cara y sabores intensos es una alternativa parar el placer y el relax.

COMO LLEGAR

Para llegar, hay que ir a Buenos Aires y seguir por las autopistas 25 de Mayo y Perito Moreno, para tomar el Acceso Oeste; al llegar a Luján se prosigue por la Ruta 7 hasta el acceso a Carlos Keen.

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