¡Adiós a las estridencias! Hasta el año pasado la demanda de colores fuertes para decorar interiores estaba a la orden del día. Pero poco a poco esos colores que captaban la vista les van abriendo paso a los tonos más neutros y sobrios. El 2016 tiende a los colores pastel, ya sean claros o levemente oscuros.
Por un lado, se impone el blanco con matices de arena o lino, es decir, no un blanco puro y luminoso. Y, por el otro, en el sector de la decoración se están viendo muchos tonos de la gama oscura media, como los azules lapislázuli o con matices de morado.
La decoración de moda es más discreta. Se escogen muy pocos elementos de color fuerte para darle una nota especial al ambiente
En el sector de los empapelados también se nota claramente un cambio. Atrás quedan las extravagancias y los elementos llamativos para dejar paso a la calma y la tranquilidad. “La gente busca algo que no se canse de ver en tres años”, explica el gerente de la Asociación de Empapelados, Karsten Brandt.
Brandt comenta que la demanda va tanto en dirección hacia los colores metálicos, entre los que pueden destacar el cobre y el bronce dentro de la gama más cálida, así como hacia el beige grisáceo.
EN GOTAS
Pese a esta tendencia, a los decoradores de interiores también les gusta dejar algunas gotas de colores fuertes, como elementos puntuales dentro de un ambiente.
Gabriela Kaiser recomienda colocar, sobre un fondo general de tonos neutros como el beige y el gris u otros como el miel y el terracota, marcas discretas en rojo o azul. Por ejemplo, en una habitación de colores neutros, colocar un único florero rojo o un silloncito azul puede ser un toque sumamente original.
“Entre las novedades que ofrecen los fabricantes, me ha llamado la atención que hay muchos artículos en rojo”, comenta Kaiser. El amarillo mostaza también puede ser un buen contraste puntual sobre un fondo de grises oscuros.
TONOS APAGADOs
Pero si uno quiere invertir en muebles y accesorios que tengan larga vida, lo ideal es optar por tonos apagados, que además siempre les dan un aspecto más señorial a los objetos.
Por un lado, se impone el blanco con matices de arena o lino, es decir, no un blanco puro y luminoso. Y, por el otro, en el sector de la decoración se están viendo muchos tonos de la gama oscura media, como los azules lapislázuli o con matices de morado
Son colores que se pueden legar y heredar, son de larga duración. En cambio, las cosas naranjas son más difíciles de ubicar una vez que ha pasado su momento.
Lo importante dentro de esta tendencia es tener en cuenta que la discreción no implica necesariamente que la gama de colores a disposición sea mucho menor. La cantidad de colores y, sobre todo, de matices es muy amplia y ofrece la posibilidad de encontrar el tono justo para cada lugar.
PAREDES
En lo que respecta a las paredes, son cada vez más los especialistas que desaconsejan recurrir al blanco puro. Es más sencillo y muchos lo escogen por comodidad, pero en muchos casos las paredes blancas sólo causan una buena impresión con el tiempo, cuando tienen una leve pátina oscura. Al principio suelen ser algo chocantes.
¿Para qué esperar años a que resulten agradables? Mejor elegir de inmediato algún tono levemente arenoso. Tendrá otra ventaja: las marcas de uso no saltarán a la vista.
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