Alimentos parecidos a nosotros, la clave de la “dieta definitiva”

Una especialista española desarrolla una novedosa y natural forma de alimentarse, poniendo el acento en las propiedades de gran cantidad de frutas y hortalizas

Si partimos una zanahoria por la mitad, dejando a la vista su superficie circular y sus anillos concéntricos, encontraremos una gran similitud con el ojo humano. Además, diversos nutrientes de esta verdura ayudan a disfrutar de una buena salud visual. Si nos fijamos en la naturaleza podemos observar que existen otros alimentos de origen vegetal cuyo aspecto presenta similitudes con el de los órganos de nuestro cuerpo, y que son beneficiosos para esos mismos órganos a los que se asemejan. ¿Es una simple coincidencia?.

Según la nutricionista española María D. Amaro, autora del tratamiento de pérdida de peso patentado como ‘la dieta definitiva’, “se han realizado varios estudios sobre estas similitudes, pero la teoría más conocida es la ‘Teoría de los signos’, presente en numerosos países como medicina popular”.

“Según esa teoría, existen plantas y animales que, por sus formas nos permiten conocer cuáles son los beneficios que aportan para el ser humano. En este sentido, podríamos decir que “la naturaleza es sabia””, asegura la Dra. Amaro.

Según esta experta, la similitud física entre alimento y órgano en cuanto a su apariencia, forma, color y otras características visibles de su estructura interna o aspecto externo, se viene utilizando con fines terapéuticos desde los tiempos antiguos, y eso sigue sucediendo hoy en día.

Amaro analiza algunos de los alimentos más importantes que reúnen estas características y sus respectivos beneficios, de acuerdo a los estudios médicos más recientes.

“La zanahoria es una hortaliza rica en betacarotenos que nuestro cuerpo transforma en vitamina A siendo imprescindible para la visión nocturna o cuando hay poca luz. Además, el betacaroteno reduce el riesgo de desarrollar cataratas”, señala Amaro.

Las nueces tienen un alto contenido en ácidos grasos omega 3, omega 6 y omega 9, antioxidantes y antiinflamatorios, asegura Amaro y recomienda “consumirlos a diario, porque está demostrado que contribuyen a mejorar la memoria, previenen las enfermedades cardiovasculares y pueden ayudar a combatir la demencia y el Alzheimer”.

La forma más sencilla de incluir nueces en la alimentación es añadiendo unas pocas al yogur y ensaladas.

“El aguacate (palta) es la fruta perfecta para el útero porque puede reducir las posibilidades de cáncer uterino y ovarios dado su poder de equilibrio hormonal en las mujeres. Además cuenta con gran cantidad de ácido fólico, por lo que es muy recomendable en mujeres que estén pensando en quedarse embarazadas o durante los primeros meses de gestación. Además, está demostrado que su consumo tras el embarazo ayuda a la pérdida de peso”, añade Amaro.

“El consumo frecuente de tomate, cuya estructura interna se asemeja a la cardíaca al cortarla siguiendo su eje central, previene enfermedades cardiovasculares”

“La forma más común de introducir esta fruta en nuestra dieta puede ser la salsa guacamole para acompañar picoteos, comidas o cenas, aunque también puede consumirse como sustituto de la manteca en tostadas de pan, a media mañana, acompañándolo de pollo o queso bajo en grasa, o en ensaladas”, ejemplifica.

Según Amaro esta fruta “cuenta con un alto contenido en vitamina K, lo que ayuda a aumentar la masa ósea de nuestro cuerpo, y además es rico en calcio, otro elemento imprescindible para la salud de nuestros huesos”.

“Además, si introducimos en nuestra comida dos tallos de apio al día veremos como la hipertensión se reduce considerablemente”, destaca Amaro, que explica que esta verdura se puede consumir “como un batido para desayunar, hecho a base de apio, manzana, agua y una cucharadita de perejil y menta, o incluyéndolo en cremas y purés”.

“El consumo frecuente de tomate, cuya estructura interna se asemeja a la cardíaca al cortarla siguiendo su eje central, previene enfermedades cardiovasculares gracias a su alto contenido en licopeno, un potente antioxidante”, según Amaro.

“Se puede empezar el día ayudando al corazón con este antioxidante natural, sustituyendo la pastelería industrial por unas tostadas con tomate y queso fresco bajo en grasa o pavo. El corazón también agradecerá el tomate en ensaladas, que es una opción de lo más saludable”, explica.

“La naranja cuenta con un compuesto llamado D-limoneno que ha demostrado ser efectivo en la prevención del cáncer de mama, ya que los cítricos facilitan el drenaje linfático de las glándulas mamarias”, asegura.

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