Una de las falencias que María Eugenia Vidal encontró cuando se hizo cargo del gobierno bonaerense, era la ausencia de un resumen diario sobre el saldo de caja en la Provincia.
Fue una de las primeras tareas del nuevo tesorero de la provincia de Buenos Aires, el platense Horacio Stávale.
Licenciado en Economía en la Universidad Nacional de La Plata, Stávale asumió el cargo el 1 de febrero de 2016. Antes había sido Director General de Tesorería en el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.
Elaborando un software propio, la Tesorería puso a disposición de la mandataria provincial, un tablero de control con el saldo de caja bancario del día, el total de egresos y de ingresos de la jornada, los activos financieros (plazos fijos, lebacs, letes) y la deuda provincial, entre los datos más importantes.
Además, eliminó el área de Protocolo y Ceremonial, y en su lugar creó una oficina de auditoría externa e interna que monitorea el funcionamiento de la propia Tesorería y de la Administración Central. Hasta ahora solo la controlaba el Tribunal de Cuentas, que no realiza un monitoreo diario de estos temas.
Auditar el funcionamiento del organismo permitió, dijeron,“mejorar la eficiencia. Así en 2015, la deuda era de $2.740 millones y había 11.366 expedientes pendientes de pago. Y el 1 de noviembre pasado, la deuda era de 42 millones y había solo 246 expedientes pendientes de pago.
SUSCRIBITE a esta promo especial