Con 22 y 24 años, dos delincuentes estuvieron dispuestos a todo. Insaciables, cometieron dos entraderas. Entre la primera y la segunda se escaparon en micro y luego en un auto robado. Chocaron y pretendieron fugarse corriendo. A los dos los capturó la Policía, aunque uno de ellos, con tobillera electrónica, llegó a refugiarse en un estudio de arquitectos.
El periplo de los ladrones empezó ayer al mediodía en barrio Hipódromo, siguió en Tolosa y terminó en barrio Norte. Al comienzo, andaban caminando por 116 entre 39 y 40. Allí vieron a una jubilada de 86 años que estaba en la vereda.
“La empujaron y la obligaron a entrar, amenazándola con armas”, contaron fuentes policiales. Luego de maltratarla, a la mujer le robaron plata, relojes y otros elementos de valor.
No trascendió cuánto tiempo permanecieron dentro de ese domicilio. Aparentemente, decidieron fugarse cuando sospecharon que no tenían nada más que llevarse.
De ahí se fueron a pie. Seguramente con el paso apurado y la desconfianza de que, tal vez, alguien hubiera detectado algo sospechoso y los delatara, algo que finalmente no pasó.
En una parada de colectivos cercana a ese lugar -un dato que no fue precisado oficialmente- los delincuentes se mimetizaron entre la gente que esperaba el micro.
Ambos se subieron a un ómnibus y se alejaron rumbo a Tolosa. Si se tiene en cuenta los dos puntos que conectaron en ese trayecto, es probable que hayan viajado en una unidad de la línea Oeste. Al parecer, se bajaron en 116 y 528.
Su próximo ataque fue en cercanías de 117 y 532. Según reconstruyeron fuentes policiales, “justo vieron cuando una mujer de 58 años le abría la puerta de su casa a un pintor que trabajaba allí”.
Ese momento fue el que aprovecharon los asaltantes para empezar la segunda entradera.
Siempre con armas en mano, redujeron a esas dos personas y revisaron la vivienda por unos minutos, indicaron los voceros que intervienen en el hecho.
Además de dinero, de allí se robaron un auto Audi A3 blanco. Se escaparon a toda velocidad por la Circunvalación. Para ese momento la policía estaba al tanto de los dos casos y buscaba con intensidad a los delincuentes.
Esta vez, lo llamativo del vehículo de alta gama les jugó en contra a los ladrones, porque la Policía los ubicó rápido y comenzó la persecución.
El seguimiento de los agentes fue corto. En 532 entre 11 y 12, el conductor del auto robado chocó por detrás a otro vehículo. Desde ahí, los dos empezaron a correr. Cruzaron la rambla y se internaron en barrio Norte.
Sus intentos por fugarse fueron en vano (ver aparte). Ahora afrontan causas penales complejas, por las que quedarán detenidos y seguramente hoy serán indagados.
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