Luego de tres temporadas consecutivas en la máxima categoría del vóley metropolitano de caballeros a Estudiantes le toco descender el año pasado. El grupo se propuso recuperar de manera rápida, sin escalas, su lugar en División de Honor concretando el objetivo el pasado miércoles por la noche al vencer a GBEL (3-2), en Don Torcuato, cuando todavía tiene cuatro fechas por delante del Metro de Primera.
“Para nosotros era un desafío volver rápido a División de Honor, porque es el lugar donde merece estar Estudiantes dentro del vóley masculino metropolitano. El año pasado tuvimos la mala fortuna de perder la categoría, pero nos repusimos del golpe y nueve meses después, ya nos aseguramos el ascenso”, arrancó diciendo Juan Pablo Ferraris, uno de los jugadores más experimentados del plantel junto a Juan Pablo Hatrick.
Según Nicolás Monzón, líbero del conjunto estudiantil, el secreto de obtener el ascenso estuvo en que se mantuvo la base del equipo. “Fuimos prácticamente los mismos jugadores que nos tocó descender, pero además le sumamos a los dos refuerzos (Facundo Funes y Esteban Fernández) con que participamos de la Liga Argentina de Vóley”, resaltó.
A todo esto, Ignacio Ibarra -que ocupa la posición de armador- agregó que “este es un proceso integral que arranca desde juveniles, ya que la mayoría de los integrantes del plantel venimos jugando juntos de las divisiones menores del club y por eso no resulta extraño la excelente campaña de la tira de Inferiores”.
“Creo que también fue fundamental la continuidad en el juego que tuvo el equipo con la Liga Argentina. Esa fue una ventaja con respecto al resto de los clubes rivales de Primera División”, comentó Marcos Marzano, uno de los “sobrevivientes” del ascenso del 2012 junto a “Pali” Ferraris, “El Bombardero de Lezama” Juan Pablo Hatrick, Nico Monzón y Juan Martín Dacal.
Por otra parte, Joaquín Kolevich -cuyo hermano Alejandro participó del ascenso a División de Honor hace cinco años atrás- destacó que “hubo mucha unión en el grupo y eso es fundamental en un equipo para lograr los objetivos. Con respecto al año que viene nos espera otro gran desafío, pero vamos a seguir apostando a las divisiones menores”.
En el año, Estudiantes jugó 27 partidos, ganó 25 y solamente perdió 2 ante Ferro, el otro equipo que ya logró el ascenso. Ahora quiere coronar el regreso a División de Honor con el título en la Primera metro.
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