El estudiante de 18 años acusado de abusar de una compañera de 14 dentro del Colegio Nacional Buenos Aires, durante la toma en rechazo a la reforma educativa que propone el gobierno porteño, fue apartado ayer de ese centro de estudios por el rector Gustavo Zorzoli, mientras que diversos funcionarios y organismos públicos demandaron la intervención de la justicia en el incidente.
La nota enviada por el rector a los padres, cerca de las 17 de ayer, sentenció que “en acuerdo con el Consejo de Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes -quien ya ha establecido contacto con los integrantes de la familia afectada, ofreciéndoles asesoramiento-, y luego de realizar la consulta del caso con la Universidad de Buenos Aires, hemos decidido -en resguardo de los derechos de la adolescente- que el estudiante partícipe del presunto ilícito deje de asistir a clases en el Colegio”.
“Le aseguraremos a éste la continuidad de sus estudios en otro ámbito físico”, afirmó Zorzoli.
El rector añadió que “seguimos instrumentando acciones de contención y orientación tanto para la alumna denunciante como para el resto de nuestros estudiantes, según lo establece el Protocolo de Intervención Institucional ante denuncias por violencia de género, acoso sexual y discriminación de género de la UBA”.
CONTRADICCIONES
Sin embargo, ayer por la mañana Zorzoli había dicho a la prensa que por el momento no habría medidas contra el presunto agresor, ya que la institución tiene la obligación de “garantizar el derecho a educarse” de ambos estudiantes.
“Si hubiera un margen jurídico para que yo pueda hacer la denuncia por supuesto que la voy a hacer”, sostuvo Zorzoli, aunque de todos modos agregó: “yo creo que sí va a terminar interviniendo la justicia”.
Zorzoli opinó que “hay dos estigmatizaciones funcionando en paralelo. No hay una víctima ni victimario hasta que no se pruebe nada”.
Por su parte, el Defensor del Pueblo de la Ciudad de Buenos Aires, Alejandro Amor, afirmó que “si la justicia corrobora el abuso sexual corresponde aplicar el régimen disciplinario que contempla su expulsión”.
“El colegio no tenía protocolo de actuación para casos de violencia de género, por lo que utilizaron el de la Universidad de Buenos Aires (de la que depende la institución), que contempla la separación inmediata de quién cometió el abuso, lo que implica la separación física”, dijo Amor, quien confirmó que los padres de la alumna mantuvieron un encuentro con la titular del Consejo de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes, Karina Leguizamón, y que “profesionales especializados” están hablando con la víctima del abuso.
Por su parte, el ministro de Educación, Alejandro Finocchiaro, había pedido por la mañana a Zorzoli estar a la “altura de las circunstancias” para intervenir en el caso, y planteó que “las autoridades no toman dimensión de lo que está pasando”.
“Ser rector de un colegio del prestigio del Nacional Buenos Aires implica una responsabilidad muy grande y hay que estar a la altura”, declaró Finocchiaro, quien refutó al rector en cuanto a que “no hay víctima ni victimario”, al enfatizar que “en una situación de abuso nunca hay consentimiento, no hay una paridad entre víctima y victimario”.
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