En un primer momento el violento episodio que tuvo lugar en una casa de 14 entre 62 y 63 se trató como una “tentativa de robo” que se enmarcaba en la modalidad entradera. No obstante, las particularidades que se desprendieron de la investigación obligaron a cambiar la carátula a “abuso de armas y lesiones”, además de barajar otras hipótesis.
El hecho, que causó un verdadero revuelo en el sector aledaño al parque Saavedra, sucedió minutos antes de las 21 del viernes.
De acuerdo a lo informado por un portavoz oficial, la víctima, Carlos Eduardo Fantini, que se desempeña como decano de la Facultad Regional La Plata (UTN), fue sorprendido por un delincuente en la puerta del inmueble.
Fuentes que llevan adelante la pesquisa revelaron que el damnificado, de 71 años, estaba entrando su auto -un Volkswagen Passat- al garaje, cuando un sujeto que estaba “parado en el cordón de la vereda” sacó a relucir el arma que hasta entonces mantenía oculta y disparó tres veces al vehículo.
Los peritos determinaron que “los proyectiles impactaron en el rodado”, pero, de milagro, sólo uno alcanzó a Fantini. En rigor, la bala rebotó en la carrocería (algunas fuentes mencionaron que el auto sería blindado) e hirió al ingeniero en la espalda, a la altura del omóplato derecho.
“Lo emboscaron y le tiraron a matar, lo quisieron ejecutar”, aseveró uno de los voceros consultados. En ese sentido, se investiga si el incidente tuvo relación con la causa por malversación de fondos que involucra al profesional (ver aparte) o con alguna otra cuestión. Fantini aseguró a los pesquisas que no llegó a ver al tirador, ni imagina el motivo del ataque.
Los investigadores no descartan nada. De agresor sólo se sabe que se habría subido a un auto que lo esperaba cerca, para escapar en dirección desconocida, presuntamente con un cómplice.
Las detonaciones fueron escuchadas por gran parte de los vecinos que habitan la zona. Quienes salieron a la calle a ver qué había ocurrido, se encontraron con una escena dramática.
La familia rodeaba al herido, en tanto los frentistas de la casa lindera se acercaron para ayudarlos y alguien llamó al 911.
Pocos minutos después arribó un móvil de la Policía que, al conocer los pormenores de la situación, inició el relevamiento de la cuadra en busca de testigos y cámaras de seguridad. Al parecer, los únicos dispositivos instalados son privados.
En tanto, una ambulancia del SAME trasladó al lesionado al hospital San Martín, donde fue asistido y dado de alta.
UN BARRIO TRANQUILO
“Este suele ser un barrio tranquilo”, aseguró el propietario de un local de venta de muebles que funciona en la esquina de 14 y 62.
Sin embargo, la zona no es ajena a este tipo de episodios.
Hace dos años ese comercio fue blanco de un incidente brutal, cuando una banda efectuó cuatro disparos que dieron en la puerta y los ventanales del negocio.
En esa oportunidad, se trató de un asalto a mano armada que luego motivaría un fuerte operativo policial. La cercanía con el hospital de Niños y la calle 12 hace que “se vean policías de forma constante”, sostuvo una mujer que vive frente a la finca de la víctima.
Por eso, coincidió con el comerciante, “los robos no son cosa de todos los días como en otros barrios” de la Ciudad, agregó. Esa calma se vio sacudida el viernes y aún continuaba al día siguiente. Algunos se preguntan si la violencia que se expande por la Ciudad se apropió de otro barrio.
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